“El primer amor de Alfonso Reyes fueron sus libros”

En 'Reina de Reyes' la escritora Sandra Frid aborda la historia de la que fuera la compañera sentimental de "Regiomontano Universal durante toda su vida: Manuela Mota.
En 'Reina de Reyes' aborda la vida del matrimonio desde que eran jóvenes.
En 'Reina de Reyes' aborda la vida del matrimonio desde que eran jóvenes. (Especial)

Monterrey

Cómo es que el heredero del ex gobernador de Nuevo León Bernardo Reyes termina engendrando un hijo fuera del matrimonio, con una chica que no es el perfil que buscaba la familia?

En Reina de Reyes (Planeta), la escritora regiomontana Sandra Frid aborda la historia de la que fuera la compañera sentimental de Alfonso Reyes durante toda su vida: Manuela Mota o mejor conocida como Manuelita.

La historia de ambos jóvenes comienza en los pasillos de la preparatoria, primero intercambiando miradas para después entrelazar su vida gracias a la literatura y al pequeño que venía en camino.

"Son aspectos que están velados", comenta la escritora en entrevista para MILENIO Monterrey.

Ella narra una novela donde a través de los ojos de doña Manuelita conocemos al genio de la prosa mexicana que también fue vanidoso, glotón e impetuoso.

¿Qué tanta información encontraste sobre Manuelita Mota?

Realmente sobre ella no hay casi nada, hay muchas biografías sobre don Alfonso, pero en muy pocas mencionan a su esposa. Realmente yo logré dar con Manuelita a través de los diarios de Alfonso Reyes y de los epistolarios, además de platicar con gente que lo conoció como don Emmanuel Carballo, también platiqué con Amparo Dávila, que es escritora y fue secretaria de Reyes; también con la poeta Dolores Castro y todos ellos me ayudaron a ver de una manera muy clara sobre doña Manuelita.

¿En qué momento Manuelita deja de ser una carga o un accesorio para Reyes y se convierte en su apoyo?

Mi opinión por lo que leí es que en un principio Reyes se ve obligado a casarse con Manuela, después siento que Alfonso cargaba con la esposa y el hijo en el sentido de que le estorbaban porque había adquirido el compromiso de mantenerlos y pasó una temporada complicada cuando no tenía recursos y sólo vivía de sus traducciones.

Es al pasar de los años cuando Manuela se convierte verdaderamente en su compañera de vida, sobre todo en la vejez cuando regresan a México. Manuelita fue una especie de secretaria porque ella le escribía algunas crónicas, le revisaba los textos, también era su bibliotecaria.

¿Podríamos situarla como una mujer diferente al contexto en que vivió? Pues estudió hasta la preparatoria y quería entrar a la universidad.

Sí, ella quería ser homeópata, por eso quería estudiar química, pero sus anhelos por estudiar una carrera se vinieron abajo cuando tiene al hijo de Reyes y Alfonso le prohíbe estudiar.

¿En qué momento llega el reto de escribir esta novela? Pues hay pasajes en la vida de Alfonso Reyes de los que poco se hablan, como su infidelidad por ejemplo.

Son aspectos que están muy velados, toda esta parte humana de don Alfonso.

Sí fue un gran reto, no dudo que haya gente que se vaya a sentir hasta cierto punto ofendida de que revele todos estos secretos que pues bueno están ahí, están documentados en sus diarios, en sus cartas y me parece que es muy importante rescatar a Reyes ser humano para que la gente que no lo conoce, para quienes nunca lo han leído se acerca a leerlo.

Reyes escribió de todo: teatro, poesía, ensayo, cuentos, bueno, escribió hasta de cocina.

En algún momento de la narración nos das a entender que a Alfonso Reyes le importa más su persona y sus libros que la propia familia.

Creo que la biblioteca era verdaderamente su principal amor, de hecho cuando él es embajador en el extranjero y viene a la Ciudad de México a ver a su madre moribunda, cuando llega él duda en si va primero a ver a su madre o a su biblioteca. Su primer amor fueron los libros.

Como nos muestras a Reyes, ¿Alfonso fue un joven con los mismos impulsos y necesidades como cualquier otro?

Sí y también por eso hay muchos secretos y muchas referencias que están escondidas como el hecho de que Manuelita tiene a su hijo antes de que se casen, además de que venía de una familia humilde, pues era hija de bordadores, y esto para la familia Reyes,
que era de abolengo, pues no era muy aceptada la condición de Manuelita y menos con un hijo en brazos.

Por una parte se dice que los jóvenes no leen a Alfonso Reyes pero los funcionarios culturales lo citan a la menor provocación, ¿Cómo ves esta situación?

Sí, los académicos citan mucho a Alfonso Reyes, pero en los estudios de bachillerato, por ejemplo, no se lee, cosa que me parece extrañísima.

Claro que hay un sector que tiene a Reyes muy presente, lo veneran y lo citan, pero el común de los mortales no sabe quién es Alfonso Reyes, si acaso lo conocen por el nombre de una calle.