“Ahora sigue cumplir misión de mi tío”

La iglesia de Fátima fue de nueva cuenta el escenario de una ceremonia religiosa en memoria del extinto empresario nuevoleonés, a la cual asistió la plantilla laboral.
Decenas de empleados participaron en la misa y presentaron sus respetos a los deudos.
Decenas de empleados participaron en la misa y presentaron sus respetos a los deudos. (Carlos Rangel)

Monterrey

Con una ceremonia religiosa, empleados de Cemex honraron este jueves la memoria del empresario regiomontano Lorenzo Zambrano Treviño.

A la reunión en la Parroquia Nuestra Señora de Fátima, la cual comenzó en punto de las 17:00, arribaron ocho camiones de la compañía, en los que iban decenas de asistentes.

En su mensaje, el obispo auxiliar Alfonso Miranda, quien presidió la ceremonia religiosa organizada por los empleados, expuso que Lorenzo Zambrano motivó a muchas personas a no pensar en pequeño.

"Él mostró cuánto se puede avanzar, cuánto se puede llegar, cuándo se tiene que pensar en grande, cuánto hay que trascender", señaló.

"No solamente a nivel empresarial, no solamente a nivel intelectual, ese espíritu debe contagiarnos a nivel espiritual también en todos los niveles para trascender.

"A nivel iglesia, ciudadano, a todos los niveles, que tengamos ese empuje que viene de Dios, que tengamos esos sueños, que no tengamos miedo de soñar para que podamos hacer de nuestras empresas y ciudad motivo de orgullo", detalló.

Momentos antes de culminar la ceremonia religiosa, Ian Armstrong Zambrano, recién designado como miembro del Consejo Administrativo de Cemex, agradeció al círculo más cercano de su tío su trabajo en la compañía cementera.

"Quisiera agradecer al ciclo más cercano de mi tío, Juan Méndez, Juan Reyna, Mundo, Paco, Chuy, Marroquín y a todos los que en un segundo hubieran dado su vida por mi tío y por eso siempre seré eternamente agradecido", destacó.

A nivel global, mencionó, son un ejemplo a seguir. "Ahora lo único que sigue es cumplir la misión de mi tío, lo cual siento yo no va a estar muy fácil, les agradezco su apoyo incondicional a mi tío y para mi será un honor darles un abrazo a todos los que están aquí.

"Gracias a Thelma, Ivonne, a Laurita, al arquitecto Treviño, a Elsa y a Alejandro Gámez, quiero que sepan que los considero a todos ustedes familia, lo mucho que les agradezco su trabajo y dedicación que mostraron a través de los años".

En tanto, Luis Hernández, vicepresidente de recursos humanos global, extendió desde el altar -a nombre de todos los empleados de Cemex- las condolencias a la familia Zambrano Treviño.

"Estamos aquí para rendirle homenaje a la memoria del ingeniero Lorenzo Zambrano, quien no sólo fue nuestro líder en Cemex durante cerca de 30 años, sino también un ser humano ejemplar".

Como parte de su discurso, Hernández recapituló algunos logros del empresario.

"El ingeniero fue un hombre excepcional que destacó en el ámbito empresarial, pero también en el educativo, deportivo, cultural y filantrópico, siempre fijándose metas ambiciosas con perseverancia", manifestó.

Zambrano Treviño, a decir de Hernández, fue el referente de empresario mexicano con alcance global. "Siempre supo lo que quería en el ámbito profesional y trabajó duro para volverlo una realidad y esa realidad se llama Cemex.

"Con mucha discreción puso manos a la obra y sumando esfuerzos jugó un papel clave en la creación de la nueva policía estatal Fuerza Civil y también para promover la cultura de la legalidad y una mejor participación a través del centro de integración ciudadana", añadió.

Al finalizar, parte del consejo directivo y de los empleados caminaron hacia las bancas del frente para dar condolencias a la familia, entre ellos Nina, Jorge y Hernán, hermanos del extinto empresario.

En el sitio estuvieron Juan Romero, presidente de Cemex México; Jaime Muguiro, presidente de Cemex Mediterráneo; Joaquín Estrada, presidente de Cemex Asia; Juan Pablo San Agustín, vicepresidente ejecutivo de Planeación Estratégica y Desarrollo de Negocios; Jaime Elizondo, presidente de CEMEX Centro, Sudamérica y el Caribe, entre otros.

La misa fue concelebrada con los sacerdotes Juan Arturo Quesada, Modesto Rodríguez y Juan José Hinojosa, entre otros, acompañados por el coro Voces de Esperanza.