Agresores no creen haber hecho algo malo

Las frases o pretextos más utilizados por los agresores sexuales en la comisión de este delito van desde la consabida "ella me provocó".

Monterrey

A pesar de ser un fenómeno multicausal, el aumento en las violaciones se debe a un cambio de conducta y actitud en las mujeres y a un estancamiento en las aptitudes de los hombres, aseguró el psicólogo social experimental José Luis Villarreal.

Ante estudiantes de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), aseguró que la mentalidad masculina no ha evolucionado en la misma medida que la femenina.

"Estudios con violadores encarcelados en Estados Unidos muestran que al menos el 80 por ciento no creen haber hecho algo malo, por lo que pensaban que sus acciones no tendrían consecuencias", señaló.

Las frases o pretextos más utilizados por los agresores sexuales en la comisión de este delito van desde la consabida "ella me provocó", "dijo no, pero quería decir que sí", hasta algunas más elaboradas como "no se puede enhebrar una aguja en movimiento", o lo que es lo mismo, que la penetración no puede darse sin el consentimiento de la mujer.

"Hay quienes afirman que si no quisiera la mujer, bastaría con que cerrara bien las piernas y peores tonterías que esa.

"Los violadores tienden a pensar que, aunque las mujeres digan que no, se defiendan y tengan que forzarlas, al final estarán complacidas", señaló.

El especialista indicó que este tipo de concepciones tienen que ver con modelos que se reproducen en los medios masivos de comunicación, tanto en las telenovelas como en cine, en donde el forcejeo en una pareja muy "apasionada" se presenta como algo habitual.

Villarreal agregó otro tipo de argumentos como la acusación a la mujer de estar intentando obtener un beneficio de su agresor.

Debido a que la mayor parte de las violaciones, la víctima conoce o tiene confianza en su agresor y muchas de ellas se dan en el contexto de las relaciones de noviazgo o incluso en el matrimonio, o bien en una relación que apenas comienza.

"Cuando una mujer dice no, por la razón que ella yo decida, porque no está lista, porque tiene miedo, porque se arrepintió, es cuando el hombre ejercer el acto de fuerza", dijo.

Señaló que la impunidad es también un factor que ha llevado a los hombres a no pensar que sus acciones tendrán consecuencias.