ASENL detecta fallas en cuenta 2012 de Monterrey

Entre gestión de Fernando Larrazabal y Margarita Arellanes hubo permisos de construcción desventajosos para Ayuntamiento y la refacturación de una camioneta blindada, según informe.

Monterrey

Daños patrimoniales a la Hacienda Pública y mala ejecución de obras por 26 millones de pesos fue el resultado del informe de la cuenta pública de 2012 del municipio de Monterrey realizado por la Auditoría Superior del Estado de Nuevo León (ASENL).

Al menos 137 irregularidades con solicitud de fincamiento de responsabilidad hacia los servidores públicos que las ejercieron, que van desde una refacturación de una camioneta blindada, gastos y viáticos de lujo, hasta permisos de construcción con condiciones de pérdida para el municipio.

La ASENL encontró que la autorización de las licencias de uso de edificación y construcción para un conjunto habitacional multifamiliar, comercial y servicios en la avenida Revolución, conocido como Nuevo Sur, no contaba con el requisito de ceder 17 por ciento del área vendible al municipio.

La administración que presidió Fernando Larrazabal Bretón y Jaime Bazaldúa solamente registró el 23 de marzo de 2012, un pago de 11 millones 365 mil pesos, correspondiente al cobro por concepto de pago de 7 por ciento del área vendible comercial, al considerar el uso de suelo como no habitacional, no obstante que en este espacio también se construyen 124 departamentos.

En el mismo rubro de licencias de desarrollo urbano, no pudo ser localizado el pago del proyecto ejecutivo por 17 mil 244 pesos, correspondiente a un área comercial de 2 mil 660 metros cuadrados de un fraccionamiento habitacional multifamiliar, comercial y servicios de urbanización inmediata, denominado Colinas del Huajuco, segundo sector, primera etapa, ubicado al noreste del Antiguo Camino a Santiago.

Con relación al patrimonio municipal, los auditores no encontraron un terreno que se diera en pago por adeudos de catastro; éste se ubica presuntamente en la calle Paseo del Acueducto, en la colonia Satélite.

Asimismo, la administración 2009-2012 dejó de cobrar como contraprestación la cantidad de 370 mil pesos mensuales (4 millones 440 mil pesos en todo el año) a la empresa Garages y Talleres, esto derivado de un contrato de prestación de servicios y por el uso de un inmuebles ubicado en la avenida Abraham Lincoln No. 5555, colonia Riveras, que hasta el momento de la auditoría estaba en desuso.

Entre otras irregularidades, la ASENL sancionó la falta de licitación pública por la contratación de los servicios de recepción de pagos celebrada con Banca Afirme SA; de acuerdo a lo establecido en los artículos 19 y 20 del Reglamento de Adquisiciones, el servicio tiene un costo anual de 1 millón 908 mil pesos más IVA.

Empleados de la actual administración, como el encargado de Desapacho, Jaime Bazaldúa, Felipe de Jesús Villar García, coordinador general de Proyectos y Programas Estratégicos, y Oswaldo Cervantes, secretario de Planeación y Comunicación, erogaron viáticos por casi 70 mil pesos para acudir a un evento social, reservando habitaciones de lujo y contraviniendo lo establecido en numeral 10 del Manual de Operación para Gastos de Viaje del municipio.

La ASENL también cuestiona el destino final de 8 millones 870 mil pesos en cheques a nombre del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Municipio de Monterrey, respaldados solamente por una orden de pago y un recibo simple, por lo que no fue posible verificar la correcta aplicación de estos recursos.

El 10 de diciembre de 2012, ya en la gestión de Margarita Arellanes, se dio un anticipo de 1 millón 461 mil pesos por concepto de una camioneta GMC marca Yukón, en la que no sólo no se realizó una licitación pública, sino que además fue posteriormente refacturada por otra empresa con un valor total de 629 mil 389 pesos.

Adicionalmente se pagaron otros 728 mil 800 pesos a la empresa de origen por la misma unidad, registrando un incremento de 99 mil 410 pesos más del precio original. El vehículo no fue encontrado en el inventario de bienes inmuebles del municipio al cerrar el año.

Además, la Auditoría Superior encontró otras irregularidades normativas, que van desde no exhibir los finiquitos de trabajos de pavimentación, construcción de puentes peatonales y alumbrado, hasta mala ejecución de algunas obras.

De los resultados

La ASENL halló que la autorización de las licencias de uso de edificación y construcción para el proyecto Nuevo Sur, no contaba con el requisito de ceder 17% del área vendible al municipio.

Además, la administración 2009-2012 dejó de cobrar como contraprestación 370 mil pesos mensuales (4 millones 440 mil pesos en todo el año) a la empresa Garages y Talleres.

También se cuestiona el destino de casi 9 millones de pesos en cheques a nombre del sindicato de trabajadores del municipio, respaldados sólo por una orden de pago y un recibo simple.