ASE detecta en Santiago desorden financiero

El municipio subsidió un total de 39 personas físicas o morales que durante el año 2012 realizaron la compra o venta de inmuebles por un monto de nueve millones 509 pesos.
Bladimiro Montalvo Salas, ex alcalde de Santiago, Nuevo León.
Bladimiro Montalvo Salas, ex alcalde de Santiago, Nuevo León. (Raúl Palacios)

Santiago

Desde la reparación de vehículos personales de funcionarios del municipio, pagos de vales, viajes y hasta el subsidio de impuestos a empresas y particulares, la Auditoría Superior del Estado encontró un desorden financiero en el municipio de Santiago que alcanza un daño a su erario por dos millones 505 pesos.

El órgano fiscalizador detectó que pese a sus problemas financieros, el municipio de Santiago subsidió un total de 39 personas físicas o morales que durante el año 2012 realizaron la compra o venta de inmuebles por un monto de nueve millones 509 pesos.

El Impuesto Sobre Adquisición de Inmuebles es uno de los principales ingresos del municipio, junto con el Impuesto Predial, sin embargo, esto poco importó al ayuntamiento, que decidió perdonar este gravamen, pues aunque la ASE cuestionó al ex alcalde Bladimiro Montalvo sobre esto, la respuesta no fue satisfactoria.

Además de esto, el municipio pagó al despacho Roberto Martínez Abogados, SC, un total de un millón 922 mil pesos por asesoría jurídica del municipio y apoyo en las cuestiones de cobranza a morosos.

No obstante, el municipio no sólo mantuvo durante 2012 los ingresos más bajos por concepto de Pago del Impuesto Predial, con apenas un 28 por ciento de lo que puede recaudar, sino que en términos monetarios lo disminuyó.

Aunado a esto, cuatro ex funcionarios realizaron reparaciones a sus vehículos personales, con dinero del municipio, provocando un daño al erario casi por 100 mil pesos.

Se trata de los ex secretarios de Finanzas y Tesorería, Octavio Gerardo Navarro Gómez; de Patrimonio Municipal, Joel Rodríguez Cortés; de Ayuntamiento, Guillermo Zamora Garza, y el contralor municipal, Homero Salinas Villarreal, quienes compraron llantas y pagaron la reparación de los motores de sus autos personales.