Quizá esta escena de inicios de la década de los ochenta le suene conocida: se encuentra la familia reunida para disfrutar una tarde de televisión, en particular para acompañar a un hombre errante, que va de pueblo en pueblo conociendo nuevas personas y huyendo de un implacable reportero. Todo transcurre normalmente para este investigador médico, ayudando quizá a personas en su camino, cuando de pronto algo lo coloca entre la espada y la pared, una situación injusta o de peligro, y entonces... este sencillo hombre se convierte en un musculoso monstruo verde de fuerza sobrehumana.
