Temblor recuerda a sismo del 85

Recordó el trágico sismo registrado en el año 1985, cuando el apenas tenía la edad de 19 años y era un estudiante.
Arturo Hernández.
Arturo Hernández. (Daniela Béjar )

León, Gto.

El señor Arturo Hernández a la edad de 51 años y originario de la Ciudad de México, recordó el trágico sismo registrado en el año 1985, cuando el apenas tenía la edad de 19 años y era un estudiante, en ese entonces el señor residía en la CdMx y relata que es lo peor que ha visto en su vida.

"Fue algo sorprendente el amanecer y despertar de un nuevo día que a veces sales a dar gracias a Dios y de repente se empieza a mover la tierra, es cuando uno recuerda a Dios y da gracias de estar vivo, en el momento en que empezó a moverse la tierra comenzaron a colapsarse los edificios en México, fue algo muy triste el verse impotente ante el poder de la naturaleza", señaló don Arturo Hernández.

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Dijo que el volverse a suscitar una situación muy similar, de inmediato se vienen a su mente las imágenes de los momentos cuando tembló en CdMx, de hecho, relata que años después de que sucedió el sismo no podía ver los arboles moverse, de tan traumado que quedó.

Don Arturo actualmente se dedica a la venta de comida y señala que a lo largo de estos lamentables hechos lo que hace la diferencia siempre es la empatía y la solidaridad, el poder ponerse en el lugar de los demás y de esa manera transmitir esa fortaleza que tanto caracteriza a los mexicanos. 

"Fueron movimientos muy fuertes, en donde dice uno que pareciera el fin del mundo, sin embargo, viendo la realidad, solo es el fin de una parte de tierra, las personas que se ven saliendo de los edificios en el momento es muy triste, hay muchos lamentos adentro, hay mucha gente atrapada", recordó el hombre.

Ante esta situación, que se presentó el mismo día (19 de septiembre), aseguró que el ver a la gente en esta situación le hace pensar que quisiera estar allá, ayudando en las labores de rescate o en lo que se necesite, sin embargo, la impotencia aún existe ante estas contingencias.

Por último, dijo que aplaude el que las personas quieran ayudar y aportar su granito de arena, sin embargo, se necesita mucha más que un pico, pala o cubeta de plástico para poder salvar las vidas de los escombros, por lo que se requiere maquinaria pesada para sacar todo ello.

"Lo sentimos en el alma, en el corazón, porque aunque no los conocemos, sí se siente el dolor, más que nada de un país, de nuestra propia gente porque es parte de nosotros, les podemos decir que le echen ganas y que hoy es por ellos y mañana será por nosotros", concluyó el señor Hernández.