En su mejor nivel

Samantha Salas vive su mejor momento; aunque ahora enfrenta una lesión. Se coronó en el Paola Longoria Challenge y venció en su propio torneo a la raquetbolista mexicana número uno del mundo. 

León, Gto

La cúspide de su carrera ha llegado, pero una lesión la ha hecho detenerse.La originaria de León, Guanajuato, Samantha Salas, disfruta del mejor momento en su carrera, luego de coronarse en el Paola Longoria Challenge y vencer en su propio torneo a la raquetbolista mexicana número uno del mundo.

Sin embargo, la satisfacción ha sido empañada por la operación a la que tuvo que someterse en el hombro, lo que la dejará fuera de actividad por cerca de seis meses.

“Estoy en el mejor momento de mi carrera, gracias a ese torneo estoy en el número tres del mundo, pero en cuestión de nivel nunca me he sentido mejor ni física ni mentalmente, pero es un contraste, porque me operaron del hombro y necesitaba cuidado; llevo 17 años seguidos practicando raquetbol, ha sido un desgaste muy fuerte y era justo y necesario”.

Al terminar el torneo su hombro pidió una pausa. El daño estaba hecho. Los exámenes médicos reflejaron que tenía desprendidos los tendones subescapular y supraespinoso, una parte del tendón del bíceps y presentaba síndrome subacromial, es decir, un estrechamiento en la zona conocida como espacio subacromial.

“Ya tengo muchos años batallando con el hombro, desde el 2011, con una lesión que se fue agravando, yo no quería parar para seguir compitiendo, ahorita con la resonancia me mandan a cirugía porque la lesión estaba fuertísima.

La verdad mi hombro estaba deshecho. La alegría y confianza que me da es que el doctor Francisco Cruz me dijo que está perfecto el hombro”.La pausa le permitirá a Samantha enfocarse en sus próximos objetivos. Su calidad le ha permitido obtener cuanto torneo se le presente, lo que le ha permitido siempre ubicarse entre las mejores del mundo, pero en mente tiene bien en claro cuál es su asignatura pendiente.

“He ganado muchas competencias, pero hay algo que me falta y es el Mundial. Eso me encantaría, llevo dos mundiales que he ganado bronce en 2014 y 2016, ahora toca en 2018 y por lo mismo aproveché para hacerme la cirugía ahorita. El próximo año será primero el Campeonato Nacional en febrero y ahí debo de conseguir mi pase al Mundial”.

CON RAÍCES GUANAJUATENSES

Samantha Salas no olvida sus orígenes, pero también reconoce que hay pocas o nulas posibilidades de volver. Nacida en León, partió hacia Monterrey en 2007 gracias al apoyo que le brindó Miguel Perea, entonces secretario y actual presidente de la Federación Mexicana de Raquetbol, para representar a la Universidad Autónoma de Nuevo León.

“Ellos me dieron todas las facilidades, universidad, dónde vivir, alimento, canchas de raquetbol, entrenador, todo”.En León empezó su trayectoria y dio sus primeros raquetazos. Con 12 años siguió el ejemplo de su papá, que practicaba el squash, y el gusto por la disciplina lo explotó al máximo. Representó a Guanajuato en varias competencias e incluso ya era seleccionada mexicano, consiguiendo su primera medalla en los Juegos Centroamericanos en 2006.

Pero de pronto todo el apoyo que tenía, se esfumó.“Cuando yo me fui fue por cuestión de falta de apoyo, hubo un cambio de administración y lo digo con nombres, cuando estaba Ricardo Smith (ex director del deporte en Guanajuato) yo tenía el máximo apoyo, impulsó mi carrera, me hice profesional gracias a que Guanajuato me apoyó, pero con el cambio de administración a Francisco Díaz Cisneros, él fue quien me dijo no puedo apoyar, así de fácil”, rememoró.

“Yo era campeona mundial, centroamericana, panamericana y juvenil, creo que solo Paola (Longoria) y yo tenemos el logro de ser campeonas juveniles y mayor. (Díaz Cisneros) me retiró el apoyo, dijo que no conocía el raquetbol, me parece que solo conocía el atletismo, y entonces me fui a Monterrey”.

Ahora, Samantha enfocará todo su esfuerzo en su recuperación. La raquetbolista tiene la idea bien clara, hoy por hoy su compromiso está más firme que nunca en Nuevo León y es prácticamente imposible un regreso a Guanajuato.

“El Instituto de Nuevo León ha sido muy correcto, nunca me han fallado en mi beca, y nunca he tenido una oferta para regresar a Guanajuato”, finalizó.