Estuvimos lejos de los objetivos

León fue eliminado en la Copa y ahora la posibilidad de liguilla casi es nula, por lo que no se puede considerar un buen torneo.
Javier Torrente
Javier Torrente (Mexsport)

León, Gto

El Torneo Clausura 2017 aún no termina para el León.  La vela sigue encendida y todo puede pasar en la última jornada, desde que se dé el milagro para poder estar en la liguilla, o salir a jugar contra Cruz Azul ya eliminados, ya que Tigres se puede clasificar si vence a Querétaro previo al duelo entre ´Esmeraldas´ y ´Celestes´.

Ello no impide que Javier Torrente, comience a evaluar el semestre que ha tenido al frente del equipo del ´Bajío´, pues el despertar el fase final del torneo puede que sólo sirva para tener un cierre decoroso de competencia y los puntos para no tener problemas de descenso en un futuro.

“No decimos nada raro, si decimos que tuvimos un semestre que estuvimos lejos de los objetivos que nos planteamos, tuvimos un momento futbolístico muy bajo en el arranque, existen muchísimas cuestiones que sucedieron que explican por qué, pero bueno no nos vamos  a detener eso, a pensar en el futuro y a esperar las decisiones que tengan que suceder para comenzar a trabajar para el próximo torneo. Todavía estamos con la posibilidad de clasificar. Clasificamos segundo en la zona de grupos de la Copa y quedamos eliminados con diez hombres contra Cruz Azul y con respecto a lo que sucedió en estos últimos partidos, obtener 14 puntos sobre 18 es un cierre respetable para el grupo, así que esperaremos a ver qué pasa este fin de semana y bueno si no nos toca estar empezaremos a planear para el futuro”, manifestó el estratega argentino, quien reconoció que él tuvo parte en el mal arranque que se dio a principio de temporada donde se acumularon hasta ocho partidos sin poder ganar, eso incluye que casi nunca se pudo jugar con una alineación titular.

“Me parece que, buscar la estabilidad de un once, y que ese once se sienta el equipo titular, me parece que el camino pasa por ahí, en algún momento tuve que rotar o cambiar algunas, me parece que no es lo más adecuado siempre buscando lo más adecuando para el equipo, pero me parece que tener un once de memoria es lo mejor”.

Torrente, dejo ver que pase lo que pase León, tiene que ganar el sábado ante Cruz Azul, destacando seria una despedida digna para el equipo y sobre todo un regalo para su afición, que este torneo sólo lo ha visto ganar dos veces en su terreno.

La renovación casi está firmada.

Se acabará el torneo y ahora si Javier Torrente, se podrá sentar con la directiva de León  para platicar sobre su renovación de contrato. El argentino deja en claro que ya se tiene planeada la pretemporada para lo que será el Torneo de Apertura 2017, por lo que sólo espera firmar el documento.

“Todavía no está concretada, hay una intención de ambas partes pero aún no está concretada. Sobre la planificación ya la elaboramos, ya la hicimos, porque hay que ver si nos toca participar del cierre, será una planificación y si no nos toca la participar del cierre se irán de vacaciones y ya tenemos la fecha de regreso y todo eso”.

Porque no se protestó la sanción a Novaretti ante el TAS.

Enrique Triverio y Pablo Aguilar, volverán a jugar con sus equipos en cuanto terminen de pagar su sanción de ocho y diez partidos de manera respectiva, la cual originalmente era de un año. En el caso de Diego Novaretti, que recibió siete partidos por detener y tocar al árbitro Rosendo Mendoza, nunca se apeló la sanción, pues en el León simplemente consideraron que no era necesario, así lo confesó Javier Torrente.

“Respetamos desde un principio la decisión del falló de la Comisión Disciplinario y no es una decisión mía es una decisión institucional la de respetar el fallo. El caso de Triverio y Aguilar fue antes de la situación de Novarettí, sucedió hace siete fechas, después de conocerse las sanciones comenzaron con los trabajos de apelación y se llevaron siete fechas, la decisión final de reducción de pena, si nosotros comenzábamos con un trabajo de apelación probamente se hubieran llevado las siete fechas, no era una sanción de un año como los otras sanciones, donde se llevaban tres o cuatro meses apelando no importaban por lo que importante era reducir el año, en este caso eran siete fechas y era un mes y medio, entonces era mucho más corta la sanción de Diego respecto a los otros futbolistas y encarar una reducción como ellos lo hicieron y donde se llevaron casi dos medes y medio en conseguir un nuevo fallo, si nosotros hubiésemos lo mismo se hubieran pasado las siete fechas como se pasaron y no hubiéramos podido hacer nada”, finalizó el entrenador.