Pénjamo necesita 50 mdp para su reconstrucción

Luego de los daños generados por el desbordamiento de la presa La Golondrina en Pénjamo, autoridades determinaron que se requiere al menos 50 millones de pesos para su reconstrucción.
Autoridades visitaron las zonas afectadas del municipio.
Autoridades visitaron las zonas afectadas del municipio. (Especial)

León, Gto.

luego de inspeccionar los daños que las lluvias dejaron en Pénjamo a dos semanas de que se desbordó la presa La Golondrina, se estima que se requieren de 50 millones de pesos para reparar puentes, caminos y carreteras.

La información la dio a conocer la Secretaría de Obra Pública, luego de que su titular José Arturo Durán Miranda, confirmó que se tienen que reconstruir tramos carreteros severamente dañados por el agua.

En compañía del alcalde Jacobo Martínez, diputados locales y personal de la Secretaría realizaron un recorrido en Pénjamo, en el que se detectó que más de 150 kilómetros de carretera están afectados y considerados graves.

A una semana de que se declaró Pénjamo como Zona de Desastre, se realiza un levantamiento final de los daños.

“Hemos revisado puntualmente los puentes y carreteras municipales y estatales y a consecuencia de las lluvias requerimos de más de 50 millones de pesos para reparación, rehabilitación o reconstrucción de más de 30 kilómetros de carreteras y 15 pasos vehiculares y de ganado que forman parte de la infraestructura vial”, explicó.

Entre los tramos de carretera afectados están Magallanes, Romeral-Monte Bello, camino a Labor de López, Pénjamo-Guangitiro,Pénjamo-Plan del Fresno, Pénjamo-Coporitos-El Tigre y Pénjamo entronque con camino a la Sierra de Pénjamo.

Los puentes afectados son Pénjamo-El Varal en el ramal La Granjena, el puente vehicular antiguo de la calle Aldama a Degollado en el Centro, la reconstrucción del puente peatonal entre las calles Amado y Abasolo, así como los puentes Coporitos y El Volantín.

Durán Miranda explicó que en coordinación con el municipio y diputados, se definen trabajos en las áreas afectadas para desarrollar un programa de construcción que prevenga futuros daños.