Mantenían a su papá con limosnas; fuero rescatadas

Una de las niñas tenía horas de estar atada a un poste de madera en el patio trasero de su casa.

León, Guanajuato

Zapatazos en la cara, golpes, maltratos, una sola comida al día y luego las ataba fuertemente a un poste de madera, eran castigos que un hombre de 44 años daba a sus tres hijas si no le llevaban dinero. Las niñas de 5, 10 y 14 años de edad pedían limosna en

las calles mientras el papá estaba en casa sin hacer nada.

La terrible historia fue descubierta por un vecino de la calle Jerez de Bardar de la colonia Valle de Jerez, en León Guanajuato. Desde la azotea de su casa vio a una niña amarrada a un poste en la casa de su vecino y avisó a la policía.

Policías preventivos rescataron a las niñas, una de ellas tenía horas de estar atada a un poste de madera en el patio trasero de su casa, su pequeño rostro estaba pegado al poste.

Policías preventivos detallan en su reporte oficial que a las 10:26 de la noche del viernes fueron requeridos en la calle Jerez de Bardar esquina con Jerez de Besaya de la colonia Valle de Jerez.

Un vecino de la zona había reportado que desde la azotea de su casa se dio cuenta que una niña estaba amarrada a un poste.

Policías pudieron entrar a la azotea del domicilio del vecino y confirmaron el reporte.

Sin hacer ruido los oficiales entraron al domicilio por la parte trasera y rescataron a la menor.

Los oficiales no titubearon y pusieron a salvo a la niña quien resultó tener 10 años de edad, la desataron.

La menor no quiso responder ninguna pregunta que le hicieron los policías.

El papá de la niña se dio cuenta que los policías ya estaban dentro de su casa y al verlos intentó correr hacia la calle pero lo arrestaron.

Y, dentro de otro cuarto de la finca los preventivos hallaron a otra niña de 5 años de edad quien sangraba de la nariz y respondió que su papá le pegó. En el mismo cuarto estaba

otra niña de 14 años y al ser cuestionada por los policías se quedó callada.

Martín Gerardo Alvarado Granados de 44 años de edad dijo a policías: “No es malo darle un zapatazo a un hijo”. El hombre está detenido y aun las autoridades ministeriales no han precisado porque delito quedará acusado.

En el informe de la policía detalla que vecinos de la zona dijeron a oficiales que el hombre las mandaba a pedir limosna a las calles y sólo les daba una comida al día.

Y que cuando no le llevaban dinero las golpeaba y las castigaba.

A las menores las llevaron los policías al Hospital General Regional y supuestamente no las quisieron atender los médicos de guardia, que se justificaron diciendo que si lo hacía cometían un delito, detalla el reporte oficial de policía.

Las menores fueron atendidas por médicos legistas de la delegación poniente y ahora están a salvo en el área de Trabajo Social.

La madre de las menores, según los vecinos de la zona las había abandonado.