‘Aquí en Guanajuato, ni quieren, ni pueden’

Iovana Rocha Cano asesora de la Comisión de Igualdad de Género mostró indignación con el resultado de la audiencia del caso Lucero, aseguró que es una muestra de que aún existen desigualdades ...
En el juicio estuvo presente la asesora de Comisión de Igualdad.
En el juicio estuvo presente la asesora de Comisión de Igualdad. (Archivo)

León, Guanajuato

El resultado de la audiencia del caso Lucero, es una muestra de que la vida de las mujeres en Guanajuato no vale nada, aseveró Iovanna Rocha Cano, asesora de la Comisión de Igualdad de Género en el Congreso del estado.

Manifestó que la joven Lucero Salcedo podrá llevar el caso ante la corte interamericana, “porque algo queda claro: Aquí en Guanajuato, ni quieren ni pueden entender de qué estamos hablando cuando hablamos de visión de género”.

Rocha Cano, quien estuvo presente en la audiencia que se realizó en las salas de oralidad del Poder Judicial, dijo que la ley tiene que ser igual para todos pero también tiene que atender a todas estas desigualdades que existen entre víctima y victimario.

Consideró que la Juez debió detener la audiencia para que no se ventilara información que en nada beneficiara al proceso, porque es preocupante que el caso en lugar de ser legal se convierte en moral, “es decir, no se actúa en lo que se debe, sino respecto a lo que se piensa”.

Mencionó que se fue indignada de la audiencia porque no es posible que se haya reconocido que la menor presentaba 19 lesiones y que no se haya hablado de intento de homicidio y adicionalmente cuando se habló de abusos erótico sexuales, se enfatizó que la intención del agresor no era llegar a la violación, ¿Cómo sabe el juzgador cuál era la intención?, interrogó.

Expuso que precisamente en esa falta de conocer la intención es donde se han atorado los casos de feminicidio en la entidad, en no conocer la intención del feminicida.

Más allá de la parte técnica que puedan aportar las autoridades en torno al transcurso del caso, habría mucho que cuestionar sobre por qué nunca se vio un proceso diferenciado para salvaguardar la condición de víctima de la joven.

“Es penoso y aberrante pensar que no nada más estamos a 4 horas sino a algunos años luz de distancia de la normatividad federal e internacional, que incluso ya podemos ver en el DF”, dijo.