“Un pedazo de papel me salvó la vida”

Donna Reed a los 48 años le detectaron cáncer en uno de sus senos, no sentía nada, no le dolía, pero fue a revisarse. Está por cumplir 10 años curada de cáncer de mama.
Donna Reed, Sobreviviente del cáncer de mama.
Donna Reed, Sobreviviente del cáncer de mama. (MANUEL GUADARRAMA)

Torreón

Donna Reed está por cumplir 10 años curada de cáncer de mama. Fue en un viaje que hizo con su esposo que vio un anuncio pegado en la ventana de un aeropuerto, este invitaba a las mujeres a realizarse las pruebas de detección como el papanicolau, la densitometría ósea y la mastografía.

Este pedazo de papel que ella y su marido se detuvieron a leer fue lo que le salvó la vida.

Y es que al ver el cartel, Donna por consejo de su marido, decidió revisarse, el resultado fue impactante, tenía cáncer de seno.

Donna Reed Dewane tiene 58 años y es originaria de Torreón Coahuila, a los 48 años le detectaron cáncer en uno de sus senos, no sentía nada, no le dolía, pero fue simplemente para evitar un problema mayor y así fue.

“En noviembre del 2003 mi esposo y yo veníamos de un viaje, en el aeropuerto, en una de las ventanas había un cartel, en el que decía; ¿Mujer ya cumpliste los 40 años? ¿Ya te hiciste la mastografía?, ¿Ya te hiciste la densitometría ósea? el papanicolaou y una serie de exámenes más.

Entonces mi esposo me dijo, ¿ya te hiciste todo eso? Le dije que el papanicolaou sí, pero de todo lo demás yo no tenía ni idea, fue entonces que acudí con mi ginecóloga”, comparte.

La checaron y le hicieron una serie de estudios. Donna no tenía ninguna señal o síntoma que le preocupara, no se tocaba alguna bolita, ni había notado cambios en sus pechos que le preocuparan.

“Cuando fui con mi ginecóloga me dijo que me tenía dos noticias, una mala y una buena, me dio primero la mala, había resultado positiva al cáncer, pero también me dijo que estaba muy a tiempo, porque era insipiente, es decir que era curable.

Nunca me imaginé que iba a ser positivo, porque ni me dolía, ni nada de nada, apenas empezaba.

Es por eso que digo que si todas las mujeres nos checáramos aunque no nos doliera nada y que aún así fuéramos al médico a revisarnos, serían muchos los casos de personas que salvarían sus vidas”.

La noticia llegó en noviembre de 2003, después del diagnóstico el 10 de diciembre se realizó la cirugía y en 2004 Donna se sometió a las quimios y radioterapias, fueron para ella dos años difíciles durante los cuales luchó por recuperar su salud.

“Me quedé impactada, las piernas no me respondían, no podía sostenerme en pie.

Cuando me quería parar no podía, pero Dios siempre está obrando en todo, pensé muchas cosas, en qué iba a pasar, cómo le iba a hacer, qué sería de mi familia.

Entonces volteas a ver a tu gente, a tus seres más queridos y me dije a mi misma: ahora vas a tener que sacar la casta, esa que tenemos las mujeres”.

A las mujeres con un resultado positivo cáncer Donna les pide que no se asusten, que no se llenen de pánico, que se apoyen en su familia.

Acepta que es inevitable no ponerse triste, pero asegura que las ganas de vivir, es empuje es el que salva a las sobrevivientes de este mal.

Lo mismo piensa Juan Gerardo Del Río Torres, quien ha compartido su vida con Donna durante los últimos 38 años que tienen de casados.

Como esposo de una mujer vencedora de un cáncer de mama, alerta a los hombres a también cuidar a su pareja.