Dos hermanos le ceden su apellido

Las Vegas de Marrufo eran derivaciones del río Nazas, que constituían un sitio natural con vegetación diversa.
Las Vegas de Marrufo,  Municipio de Matamoros.
Las Vegas de Marrufo, Municipio de Matamoros. (José Francisco Rocha)

Matamoros

En los años 1800 Las Vegas de Marrufo eran derivaciones del Río Nazas, que constituían un sitio natural con vegetación diversa, ideal para que los primeros matamorenses lo utilizaran como paseo dominical, así como por los comerciantes de ese entonces de diversos giros mercantiles a ofrecerlos a los presentes.

La presente información se obtuvo de un manuscrito inédito del señor Antonio Montoya, que contiene apuntes históricos, relacionados con los primeros años y lucha de los colonos de la ciudad de Matamoros de La Laguna, Coahuila, incluso el señor Montoya fue hijo de don Pedro C. Montoya, uno de los patriotas que luchó contra el Imperio y contra los franceses en aquella época.

Las llamadas Vegas de Marrufo, localizadas en el municipio de Matamoros, Coahuila antiguamente cruzaban como todavía están en la parte norte de esta cabecera municipal, dividían esa sección, ocupada por los residentes de la colonia Maravillas con la parte sur que era el centro comercial y que ostentaba con el nombre de El Galeme.

Estas vegas eran derivaciones del Río Nazas, que en formas de arroyos se diseminaban por todos los rumbos de las estepas de La Laguna.

El arrollo al que nos referimos, adquiría su nombre o denominación de acuerdo a los lugares que tocaba su recorrido, así, esta desviación del río en mención adquiría el nombre de Arroyo del Jabalí, en los límites de Viesca, en donde los custodios, en 1864 ocultaron antes que en la Cueva del Tabaco los Archivos de la Nación.

De acuerdo a las historias, tradiciones y leyendas, las Vegas de Marrufo constituían un sitio natural de variada vegetación, destacando de manera particular que utilizaban los matamorenses como paseo dominical y en donde aprovechaban los comerciantes de diversos giros para vender sus mercancías y ofrecer sus servicios; ahí podía encontrar, lo mismo peluqueros que vendedores de fritangas o de productos del campo y podía inclusive contratar servicios de pistoleros a sueldo.

El agua que de manera natural llegaba hasta ese lugar, lo convertía en un lugar propicio para la agricultura y ganadería.

Fue mayor el número de personas que habitaron este lugar a comparación de los que se asentaron en la Vega de Marrufo, que se llamó así porque dos hermanos con ese apellido fueron los primeros que lo habitaron en los años 1800.

En aquellos años, los dueños de las haciendas veían positivo el que los campesinos se asentaran en las orillas de sus haciendas, para que los protegieran del ataque de los indios, en aquel entonces los llamados “Bárbaros del Norte”.

Con el paso del tiempo, la demanda de tierra creció y la coyuntura de las guerras de reforma e intervención favoreció al establecimiento de nuevos municipios en la hoy Comarca Lagunera.