Los 70s y las figuras políticas

Luego de los movimientos de 1966 surgió en Durango un grupo de jóvenes que buscaba participar. Entre los que se encontraban Maximiliano Silerio Esparza y Máximo Gámiz Parra.
Maximiliano Silerio Esparza ex gobernador de Durango.
Maximiliano Silerio Esparza ex gobernador de Durango. (Archivo.)

Durango

Durante los últimos 40 años en Durango se han vivido vertiginosos cambios en la política local y luego de los movimientos de 1966, surgió un grupo de jóvenes que buscaba participar, entre los que se encontraban los universitarios, Maximiliano Silerio Esparza y Máximo Gámiz Parral.

La mayoría de los militantes de este grupo comenzaron en la administración pública, en el gobierno de Páez Urquidi, con lo que se logró la posibilidad de alguna oposición. Y dice el investigador José de la Cruz Pacheco, que cabe la posibilidad de que en Durango, los movimientos del 68 no tuvieran el eco que en otras partes del país y el mundo.

Silerio Esparza sería primero diputado, luego presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y más tarde presidente municipal, hasta ocupar el Gobierno del Estado. Máximo Gámiz fue secretario del partido y también edil. Con ello nació una nueva clase política en Durango.

A Páez Urquidi se le recuerda por los cambios que hizo en las leyes de Catastro y de Hacienda, para el pago de impuestos, lo que causó algo de irritación en la sociedad duranguense de aquella naciente década. El movimiento popular estalló y tomaron oficina y edificios gubernamentales.

La administración de Páez Urquidi navegó junto con el presidente Luis Echeverría (1970-1976), quien se caracterizó por la entrega de dádivas para borrar las huellas de los movimientos estudiantiles del 68, cuando se encontraba en la secretaría de Gobernación, Gustavo Díaz Ordaz.

Lo beneficios para los estudiantes y campesinos fueron buenos en este gobierno federal, donde se creó el Centro de Estudios Sociales y Filosóficos.

De lo más rescatable de la obra de Páez Urquidi, se encuentra la construcción de los parques industriales en la ciudad de Durango y Gómez Palacio.