Matamorenses realizan visita fugaz a cementerios

En los 15 panteones del municipio, los visitantes no permanecieron todo el día, salvo algunas excepciones, como se veía en anteriores años, tal vez por miedo a la inseguridad.
En realidad la gente que acudió fue considerada como "fugaz".
En realidad la gente que acudió fue considerada como "fugaz". (Domingo López)

Matamoros

Alrededor de 25 mil personas se dieron cita este sábado en los 15 cementerios del municipio, tanto en el área urbana como en la rural, para dedicarles un día del año a los difuntos. Sin embargo, también hubo algunas tumbas que desde hace tiempo se observan abandonadas.

En realidad la gente que acudió fue considerada como "fugaz", pues si bien se presentaron a visitar a sus familiares fallecidos, no permanecieron todo el día, salvo algunas excepciones, como se veía en anteriores años, tal vez por miedo a la inseguridad.

Los cementerios más grandes son los de las comunidades rurales de Coyote, que se comparte con varios ejidos, como Buen Abrigo, Los Ángeles y Solima, Congregación Hidalgo, Petronilas y Santo Niño Aguanaval, le siguen el de La Esperanza y El Consuelo, lo mismo predominaba la venta de cañas, comidas preparadas, flores, así como agua para poner a los floreros y lavar las lápidas.

También había personas que se ofrecían a lavar y repintar las letras y las cruces de metal, aunque hubo quien pedía presupuestos para cambiar o renovar las lápidas de sus fieles difuntos, debido a que ya estaban muy deterioradas.

[b]"Ya no son los mismos tiempos"[/b]

Sin embargo, la aglomeración se observó por minutos, pero luego se veía relajada, poca gente, incluso los clásicos conjuntos norteños, sólo se vieron en algunas partes, pero no en forma general como en antaño, lo cual también causó curiosidad. "Ya no son los mismos tiempos de antes, que se guardaba más respeto por los que ya partieron al otro mundo", comentó uno de los visitantes.

Hasta hace dos años, la gente que visitaba a sus familiares o seres queridos fallecidos, ya sea el día primero, dos o tres de noviembre, llevaban todo para permanecer durante más de 10 horas en el camposanto, ya fuera con música, de grabadora con discos o con conjuntos musicales, con comida y hasta cerveza.

Estuvieron al pendiente de los visitantes al panteón local "San Francisco", cuatro elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos, así como de la Delegación de Tránsito y Vialidad, de la Policía Preventiva Municipal, de la Cruz Roja Mexicana, así como inspectores de la Secretaría de Salud, para verificar las condiciones de higiene en la venta de alimentos preparados y para regalar bolsitas de abate, larvicida que combate la reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, ya que se permitió a la población usar agua para aplicar a los floreros.

Sin embargo, se observó a la entrada del estacionamiento del panteón, en la parte norte, un enorme encharcamiento con lodo, producto de las recientes lluvias, que ninguna autoridad local se encargó con oportunidad de desaparecer.