Maestros formadores de estilos de vida, la otra cara del magisterio

Los docentes de banquillo, trabajan para que sus alumnos obtengan los mejores promedios, no abandonen la escuela y lleguen a ser profesionistas exitosos.
Consideran prioritario que la población tome conciencia sobre el trabajo que desarrollan los maestros para la formación de los estudiantes.
Consideran prioritario que la población tome conciencia sobre el trabajo que desarrollan los maestros para la formación de los estudiantes. (ALDO CHAIREZ)

Comarca Lagunera

Ante la deteriorada imagen que se ha manejado de los maestros en las últimas semanas debido a la controversia que ha provocado la Reforma Educativa, los docentes que se encuentran trabajando por horas en el aula frente a grupos de hasta 45 alumnos, consideran importante que se reconozca la labor de quienes dedican gran parte de su vida a la formación de los menores desde preescolar, primaria y secundaria.

La Maestra de sexto grado de la Escuela Primaria Justo Sierra de ciudad Lerdo, María del Socorro Jiménez Meza, con 42 años de servicio, se dijo apasionada con su labor frente al grupo de alumnos a tal grado que no ha querido solicitar su retiro, ni ha aceptado ocupar alguna dirección o supervisión en la zona escolar, pues considera que su vocación es formar niños con gran visión para la vida.

“Yo amo ser maestra, disfruto venir a trabajar con los niños, no he querido ser asesora ni directora porque a mi me fascina estar con los niños en el aula, soy maestra de banquillo, me gusta enseñarles y el día que trabajamos muy bien, les digo voy muy feliz porque veo que han aprendido algo”, manifestó al mostrarse orgullosa de formar a uno de los grupos más sobresalientes en promedio del plantel.

Desde tercer grado de primaria, 40 alumnos que ahora cursan el sexto año, han mantenido una unión no sólo en el ámbito académico con su maestra sino que han fortalecido lazos de cariño que les lleva a considerarla como alguien importante en su vida, pues señalan que de la maestra Coquito han aprendido mucho.

“Aunque son muchos alumnos, a mí se me facilita mi labor porque los quiero y siento que ellos también me quieren, el secreto de lo que considero mi éxito para lograr buenos promedios entre los pequeños es que yo los tomó desde tercer año y les llevó un seguimiento, los llego a conocer a cada uno en su forma de ser, debilidades y fortalezas, sin verlos yo puedo decirles quien está hablando en medio de la clase”, apuntó.

La docente, considerada por sus alumnos como estricta pero de gran corazón, señala que la formación académica y de valores que realiza el maestro con los alumnos va de la mano con la labor que hacen en el hogar los propios padres de familia, quienes deben estar al pendiente de que hagan sus tareas y repasen en casa lo aprendido en el aula.

“Yo les exijo mucho a mis alumnos porque pienso que debo prepararlos para la vida, les inyecto la necesidad de que se vean a futuro y desde este momento vayan trabajando en lo que quieren ser de grandes, hay niños que desde sexto grado te dicen que ya no les interesa estudiar y yo trato de irlos llevando y llevando para que renazca el deseo de continuar sus estudios de secundaria y profesional; en veces me han visitado ex alumnos que son profesionistas y les platican a mis alumnos su experiencia de éxito”, añadió.

La maestra Socorro reconoce que ser maestra es un trabajo desgastante sobre todo para quienes cuentan con doble plaza, sin embargo, al hacer las labores por vocación, la actividad de enseñanza se vuelve más amena ya que como maestros todos los días aprenden algo nuevo de los propios alumnos con quienes llegan incluso a tener una empatía para poder atender aquellos casos especiales que se les llegan a presentar.

“Nos entendemos bien, ellos conocen de mi vida y eso me permite conocer de la vida de ellos para poder trabajar en conjunto en aquellos casos especiales que impactan en el aprendizaje de mis alumnos, la convivencia diaria nos permite llegar a vernos como una familia que busca salir adelante”, enfatizó.

Por su parte, el director de este plantel, Alfredo Lara Soto, consideró que ante el prototipo negativo que se ha hecho de la actividad del magisterio como holgazanes, flojos e irresponsables, es prioritario que la población tome conciencia sobre el trabajo que desarrollan los maestros para la formación de los estudiantes desde el nivel preescolar hasta profesional.

“De los resultados de Enlace, nuestra escuela ha logrado ocupar los primeros lugares a nivel municipal, es nuestra prioridad atender el aprendizaje de los alumnos a pesar de todo lo que se menciona, nuestra escuela es de trabajo continuo, los compañeros no registran ausencia y se cumple con los horarios de trabajo.

En nuestra escuela a diferencia de otras sí tenemos la participación de los padres de familia aunque no en la medida como se quisiera pues entendemos que algunos padres de familia ven la escuela como una guardería aunque la mayoría se preocupan por lo que hacen sus hijos en la escuela”, destacó.

Reiteraron la necesidad de que la ciudadanía tome consciencia de que la educación es una tarea de tres donde deben participar activamente, el alumno, el maestro y los padres de familia para lograr el mejor desarrollo del aprendizaje, y no sólo en el ámbito académico sino que puedan desarrollar las habilidades necesarias para desenvolverse de manera adecuada en la vida diaria.