Dañadas 580 hectáreas de melón y sorgo

Los afectados piden apoyo de los tres órdenes de gobierno para pagar los préstamos en las Cajas Populares y donde dejaron escrituras terrenos y camioneta.
Los más de 700 metros cúbicos que llevó el Aguanaval dañó cultivos.
Los más de 700 metros cúbicos que llevó el Aguanaval dañó cultivos. (DOMINGO LÓPEZ BUSTOS)

Matamoros

Alrededor de 580 hectáreas de melón y sorgo escobero fueron dañadas por los más de 700 metros cúbicos que llevó el río Aguanaval es mes pasado y provocó importantes pérdidas económicas a más de 400 productores matamorenses y viesquenses, que hubieron de invertir entre 30 mil y 50 mil pesos por hectárea.

“Queremos que nos ayude el gobierno, ya sea el federal, el estatal o el municipal o los tres, para poder sacar lo que le invertimos a nuestras tierras, aunque sea para pagar el préstamo que hicimos para sembrar melón tardío y sorgo escobero a las Cajas Populares, donde dejamos las escrituras de algún terreno o de nuestras camionetas”, informó el productor agrícola, José Luis Montoya del ejido Petronilas de ese municipio.

Aseguró que urge ese apoyo del gobierno en sus tres niveles, porque no van a tener dinero para volver a sembrar el próximo año, ya no para obtener alguna utilidad y mantener a sus familias, sino para continuar con esa actividad productiva, porque agua sí hay y bastante, lo que no hay es dinero para adquirir los insumos y maquinaria para sembrar.

Solicitaron al gobernador Rubén Moreira Valdez, al secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, Enrique Martínez y Martínez y al mismo presidente de la República Mexicana, para que mediante la aplicación de los recursos que se obtienen a través de un fondo contra desastres a la agricultura por fenómenos climatológicos, que contempla la Ley Agrícola, o a través de una mezcla de recursos, se les pueda apoyar bien.

“Nada más aquí en Petronilas somos como unos 40 los productores agrícolas que requerimos el apoyo total, para volver a sembrar las 88 hectáreas que se nos echaron a perder al 100 por ciento, pues sembramos melón tardío y sorgo escobero, debido a que nuestras parcelas se inundaron con el agua del río Aguanaval”, indicó.

Se emplean como peones en pequeñas propiedades.

Añadió nuestro entrevistado que los campesinos afectados –productores agrícolas del sector social-, no pueden estar esperando hasta que el gobierno les diga si les va a ayudar o no, porque tienen que llevar el sustento a sus casas para que las chimeneas estén encendidas y darles de comer a sus descendientes, por lo que hubieron de solicitar empleo a los pequeños propietarios de la región, para contratarlos en las cosechas de melón y en la espiga.

También muchos de sus compañeros se están dedicando a la producción de carbón y leña de mezquite.

“Nada más esperaron que se oreara un poco el campo, para poderse internar al monte y empezar a producir carbón y leña, mediante la construcción de “chavetes” y de esta manera vender por kilos su producto a la ciudad de Torreón, con el único objetivo de lograr algún ingreso para mantener a sus respectivas familias.