Caminos y puentes resienten avenida del río

Los más de 700 metros cúbicos por segundo que llevó el río Aguanaval recientemente, prácticamente desapareció una carretera que divide a los municipios de Viesca y Matamoros.
Caminos afectados.
Caminos afectados. (DOMINGO LÓPEZ BUSTOS)

Matamoros

Debido a la fuerte corriente de los más de 700 metros cúbicos por segundo que llevó el río Aguanaval recientemente, prácticamente desapareció una carretera vecina que divide a los municipios de Viesca con Matamoros, también se resintió el puente de Congregación Hidalgo por esa causa.

Si bien la gran avenida de aguas broncas que a mediados del mes de septiembre del presente año llevó ese río, no afectaron a población civil, ni tampoco a viviendas de los ejidos: El Fresno, El Dólar, Sacrificio, Petronilas, Buenavista, San Francisco, Venustiano Carranza, Gabino Vázquez, entre otras, que de alguna manera se encuentran aledañas o por el paso de la corriente del mismo, sí afectó sobre manera a las vialidades rurales.

Una de ellas es la carretera que conduce de los ejidos Nuevo Reynosa a Tierra y Libertad, donde se encuentra un vado (que ya se convirtió en parte del río) y que los campesinos de esas comunidades rurales, siempre han insistido en la construcción de un puente, para comunicarse entre sí, pues de otra forma, tienen que rodear por la carretera de herradura, pasar por San Manuel y la Fe, Boquilla de las Perlas, Rosita Casco, Fresno del Sur, El Dólar y Matamoros para llegar a Nuevo Reynosa o para dirigirse a Viesca, Coahuila.

Otra es la que conduce de Congregación Hidalgo al Barreal, donde se encuentra un puente, que el agua del río colapsó por un lado a esa carretera vecinal y el otro el del Dólar, que prácticamente desapareció, ya que el azolve que tiene debajo de él está muy alto por lo que al pasar el agua, pues prácticamente lo inundó, impidiendo también el paso a infinidad de automovilistas particulares, y de productores agrícolas que es paso obligado para dirigirse diariamente a esta cabecera municipal.

Una más de las afectaciones carreteras que provocaron las aguas broncas del río Aguanaval, fueron los tres vados que tienen los once kilómetros de la carretera troncal que conduce a Viesca, Coahuila, con el ejido Venustiano Carranza –ex Hacienda de Hornos-, que cuando lleva más de 600 metros cúbicos por segundo, prácticamente impide el paso a esa comunidad a Viesca o a Matamoros y viceversa, ya que el agua alcanza un nivel de más de un metro de altura.

Los habitantes de esas comunidades, tanto de Matamoros, como de Viesca, solicitaron el apoyo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), así como de los gobiernos del Estado y de los municipios, para que tomen cartas en el asunto y tomen las acciones pertinentes para impedir esa incomunicación terrestre cada vez que lleva agua el referido río.