Más de 700 mil, las víctimas de abuso

Se calcula que 10 por ciento de la población en Jalisco ha sufrido agresiones de  esta naturaleza antes de cumplir los 18 años de edad.

Guadalajara

Conoce a alguna persona con diabetes? Seguro sí. ¿Conoce a alguna persona que haya sufrido abuso sexual infantil? Ciertamente habrá menos respuestas afirmativas. Sin embargo, en Jalisco existen casi tantas víctimas de este delito como diabéticos. O acaso más. Esto refiere la Fundación PAS, que cita estadísticas de organismos como Unicef.

“La estadística validada es que 30 por ciento de las niñas y 15 por ciento de los niños van a vivir abuso sexual infantil antes de cumplir los 18 años. Esto nos da dos de cada diez niños. En México, si somos más de 100 millones de personas, más de 20 millones han sobrevivido a estas agresiones”, indicó el presidente del consejo de Fundación PAS, Eduardo Cruz Moguel, en entrevista con MILENIO JALISCO.

En la entidad viven más de 7 millones de personas, lo que supone más de un millón de afectados, refirió. Haciendo un cálculo más conservador -del 10 por ciento- significa que cerca de 700 mil jaliscienses vivieron el abuso sexual infantil. La cifra es apabullante y el entrevistado lo admite; pero el problema más grave es que “sólo uno de cada diez niños abusados lo va a poder hablar. El otro 90 por ciento se lo va a llevar a la tumba”, sostiene.

Lejos de lo que suponen muchas personas, “los abusos sexuales a menores de edad se dan en todas las clases sociales” y en 75 por ciento de los casos el agresor es un familiar (papá, padrastro, tío, abuelo, hermano, primo); en 20 por ciento es alguien cercano a la familia o el entorno del niño (la agresión sucede en la escuela, iglesia, club deportivo o recreativo, etcétera) y apenas en 5 por ciento es un desconocido. “Es decir el problema del abuso sexual está dentro del hogar”, resalta Cruz. Y como es tema tabú, aún cuando el niño lo exprese, se niega, se oculta o hasta se le culpa. Todos callan.

Los propios adultos no relacionan sus conductas actuales con el abuso que vivieron en la infancia o la adolescencia, dice Eduardo, quien hoy se reconoce como un sobreviviente del fenómeno.

“Yo viví el abuso, me tocó vivirlo en un intercambio en Alemania, donde llegué a casa de un pederasta. Yo no sabía que era así en mi etapa adulta, por lo que me pasó años atrás. Episodios de depresión, ideas de suicidio, el no sentirme a gusto con mi entorno, no lo relacionaba con lo que había vivido. Es hasta que conoces, hasta que te informas, que lo descubres y empiezas a romper el silencio”.

Hoy, encabeza Fundación PAS, Prevención del Abuso Sexual Infantil, organismo sin fines de lucro cuya razón de ser es prevenir que esto pase a otros.

“El principal aliado del abuso sexual infantil es la ignorancia. Algo que no conocemos nos genera miedo y el miedo a lo que nos lleva es al silencio. Los casos que se vivieron, o están viviendo dentro de la Iglesia, del Code, de las escuelas, no es más que un reflejo de lo que viven muchas personas en su familia”, afirma.

¿Por qué no se ve si sucede en la propia casa, en la misma habitación o en el cuarto contiguo?

“Si un hijo llega y te cuenta viví esto, la primera reacción es no creerlo, señalar ‘tú te lo buscaste’, ‘voy a hablar con él’, ‘no pasó nada’, ‘no lo cuentes’… y lo empezamos a guardar. Nuestra reacción natural es protegernos”, respondió.

Por su parte, el agresor en 70 por ciento de los casos es alguien que vivió el abuso. “Sabe cómo manipular al niño porque fue manipulado. Sabe cómo seducirlo o engañarlo para participar de algo ‘normal’, o cómo callarlo, porque pasó por lo mismo”, refiere, tras agregar que en la mayoría de los casos de abuso sexual infantil no existe la violencia física, casi todos son tocamientos, caricias, episodios de masturbación, incluso puede ser visual o auditivo: exponer al niño a ver pornografía, a presenciar un acto sexual, a escuchar cosas que no corresponden a su edad.

¿Qué hacer?

“Romper el silencio, hacer a un lado los mitos y los tabúes. No se trata de ir gritando por las calles que en la familia se vive ese problema, sino de hablarlo”, responde Eduardo Cruz. Tener una buena comunicación con el niño es esencial y darle información adecuada para protegerse. Y si éste denuncia o cuenta algo que le pasó o está viviendo, hay que escucharlo, decirle te creo y buscar ayuda.

Además de abogar por los sobrevivientes, la apuesta de organizaciones como Fundación PAS es la prevención. “Como sociedad debemos hablar del tema para prevenirlo, llegar al punto que elijamos escuelas que tienen un programa de prevención del abuso sexual infantil, en vez de una escuela que no quiere hablar del tema”, ejemplifica, y concluye invitando a perder el miedo y a hablar del tema desde las instituciones, el gobierno, las empresas, las iglesias y los hogares.

Claves

Del abuso sexual infantil

¿Qué es?

- El abuso sexual no es sólo sinónimo de violación; se trata de cualquier tipo de interacción de carácter sexual entre un niño y una persona con la que se mantiene una relación de desigualdad con respecto a la edad, poder o madurez y en la cual el agresor busca satisfacerse sexualmente.

- El abuso no siempre implica contacto físico y puede darse de distintas maneras, por ejemplo: exhibicionismo de genitales, acoso sexual, presenciar actos sexuales (de manera visual o auditiva), inducir a ver pornografía o a ser testigo del abuso a otros.

- Se presenta en todas las clases sociales.

- El abuso sexual infantil constituye una de las experiencias más traumáticas que puede vivir un ser humano.

Síntomas

Físicos

- Dificultad para caminar o sentarse; dolor, hinchazón o picazón en la zona genital; contusiones, laceraciones o sangrado de los genitales externos, la vagina o el área anal; golpes, lastimaduras o alguna otra evidencia de maltrato físico.

De comportamiento

- Duerme más de lo común o tiene dificultad para dormir; agresividad repentina, retraimiento, desconfianza extrema, llanto inexplicable.

- Conductas regresivas: defecar u orinar fuera del baño, cuando ya había aprendido a controlarlo; dejar de hablar o hablar como si tuviera menos edad.

- Miedos repentinos a los padres, a volver a casa, a las vacaciones, a un examen médico.

- Se niega a ir a lugares a los que antes acudía con gusto.

- Fugas del hogar.

- Bajo rendimiento escolar.

- Expresiones o comportamientos sexuales avanzados para su edad, en dibujos o juegos o pláticas.

En números

- 2 de cada 10 niños en Jalisco vivirán abuso sexual antes de cumplir 18 años

- 75% de los abusadores son familiares, 20% algún conocido de la familia o del niño y sólo en 5% un desconocido

- 90% de los casos el agresor es un varón heterosexual (padre, padrastro, abuelo, tíos, hermanos, primos)

- 80% las agresiones sexuales en la infancia se registran entre los 3 y 12 años de edad

- 10% de los niños que viven el abuso sexual, lo cuenta

Fuente: Fundación PAS, AC./Red ASI Jalisco

Prevenir

- Para proteger a tu familia el primer paso es informarte del tema.

- Mantener buena comunicación con los niños: Es imprescindible darles información adecuada a su edad.

- Fundación PAS ha desarrollado el programa LOBO, dirigido a niños entre los 3 y los 12 años. Se divide en 9 manuales correspondientes a cada edad. Pueden descargarse gratuitamente en la página http://fundacionpas.org/lobo.php#ancla

Fuente: Fundación PAS, AC.