Una tradición de historia dispersa

De acuerdo a la enciclopedia bizantina de La Suda, los orígenes del café se remontan más allá del reinado de Menelik I, hijo del Rey Salomón.
Café en Ge’ez se dice bunna.
Café en Ge’ez se dice bunna. (Cortesía)

Guadalajara

De acuerdo a la enciclopedia bizantina de La Suda, los orígenes del café se remontan más allá del reinado de Menelik I, hijo del Rey Salomón, en la lejana Erítrea hoy Etiopía. Una de las fuentes en donde se le cita es la Kebra Nagast, que es como la Biblia de los erítreos y narra la historia de amor entre Saba y el propio Salomón. Desde entonces hay referencias que los pobladores de esa zona consumían una especie de tocineta aderezada con granos de café que les proporcionaba vigor para cabalgar largas jornadas en la sabana. Las referencias de la bebida las hay también en La Iliada, en El Corán, en algunos textos de Teofastro, Plinio y Avicena, señala Óscar Riveroll, productor cafetero e historiador.

De acuerdo con el experto un segundo momento importante en la biogeografía del café es el monopolio que ejerció el pueblo árabe de su producción y que va del 600 al 1,400 d.C. Ellos tenían prohibido que se traficara con la planta que ellos mismos comenzaron a cultivar en Timor e islas del Sur del Océano Índico. Durante todo ese periodo los árabes llevaron el café procesado a Europa y fue entonces que los primeros negocios dedicados a estos se dieron en territorios de lo que hoy es Alemania e Italia. Los primeros permisos de cafés en Italia, se dieron en 1450, en Alemania en 1500 y en París hasta 1650.

Hacia el siglo XVIII, un naviero holandés robó unas plantas de café y las regaló a Luis XIV, quien las conservó en el jardín de Versalles, pero sólo como plantas de ornato ya que el clima no permitía que los frutos se dieran. Más tarde Gabriel Mathieu de Clieu sembró en 1723 esta planta en La Martinica con éxito y así fue que la siembra de café comenzó a propagarse en América en los territorios de franceses, holandeses y portugueses.

Riveroll dice que debido a que los españoles no gustaban del café, fue que las primeras plantas llegaron a México a principios de 1800 cuando el Obispo de La Habana regaló al Obispo de Xalapa Veracruz unas plantas que fueron plantadas en la región y se tiene el dato que Antonio Gómez fue el primero en producir café en Córdoba. También en esa época la Nao China comenzó a introducir café plantado en Timor a través de Michoacán. Ya en el país la práctica de sembrar café se extendió a San Luis Potosí y Chiapas en 1850. Después de ese año se extendió en varios territorios del país incluyendo Jalisco. El primer manual mexicano para sembrar café lo escribió Matías Romero en 1858.


Hasta antes de la década de los 90 la producción nacional de alta calidad se exportaba, sin embargo, entre los años 60 y 90, al término de la Guerra de Vietnam, sus selvas quedaron destruidas selva y las grandes transnacionales comenzaron a cultivar café en ellas con esquemas de obra muy barata que hizo bajar los precios del café y hasta grandes productores como Brasil comenzaron a vender su producto de alta calidad al interior.

Calidad
Diversas categorías

  • Primera Europea
  • Segunda Europea que equivale a la Primera de Estados Unidos
  • Segunda de Estados Unidos que ya es una tercera categoría
  • Basura o lo que se sigue denominando producto nacional