Los tianguis de la ciudad crecen de una forma irregular

En el mercado rodante de la calle Batallón de San Patricio, en Guadalajara, se instalan cerca de cien vendedores que no pagan al municipio cuota.
Se colocan en calles aledañas a los mercados callejeros.
Se colocan en calles aledañas a los mercados callejeros. (Patricia Ramírez)

Guadalajara

Su intención no es hacer un mal, sólo quieren tener una oportunidad para ganar dinero que les permita sobrevivir en una ciudad en la que consideran tienen pocas oportunidades de empleo y los salarios de la pareja ya no alcanzan para mantener las responsabilidad de un hogar.

Son más de cien vendedores que se instalan cada martes sobre la calle Everest en zonas no consideradas por el Ayuntamiento de Guadalajara en el tianguis de Batallón de San Patricio  que sólo está registrado del tramo de la Calzada Independencia Norte a la calle Monte Olimpo.

Comerciantes que tienen 20 años trabajando en la zona y otros que van eventualmente, en su mayoría son personas de la tercera edad que colocan sus tendidos en los que ofrecen ropa de segunda a la orilla de la calle para permitir el paso de los automóviles que transitan por dicha vialidad.

Deben de llegar a eso de las seis de la mañana para ganar un buen lugar. Ahí nadie tiene su espacio designado, es de quien llegue primero. Ellos se ubican en un espacio irregular, no tienen un permiso por parte de la autoridad y no pagan derecho de piso.

“Pero si hay problema de que nos muevan a todos, pues nos tienen que reubicar, no nos pueden quitar porque tenemos muchos años, lugares accesibles para tianguis”, dijo una vendedora.

De acuerdo al Reglamento para el Funcionamiento de Giros Comerciales, Industriales y de Prestación de Servicios en el Municipio de Guadalajara en el artículo 142 donde habla de tianguis, señala que la “extensión del tianguis quedará definida en el plano levantado por la autoridad municipal a través de la dependencia correspondiente, respetando en todo momento el límite establecido en la vía pública mediante el balizamiento y sólo se permitirá su crecimiento previo acuerdo del Ayuntamiento”.

El gobierno de Guadalajara tiene contabilizados 165 tianguis, de los cuales 57 ya están excedidos en sus dimensiones. El de Batallón de San Patricio es uno de los ejemplos, pues a sus alrededores desde hace mucho tiempo se instalan vendedores sin permiso que son coordinados por tres mujeres que reciben dinero.

“Ese dinero ella – una de las coordinadoras- lo recibe, no sé a dónde vaya a dar. Ella lo recibe pero debe de encargarse de limpiar el lugar y ella tiene la responsabilidad de cuando hay un problema ir al ayuntamiento e ir a pelear el lugar”, detalló una comerciante.

La coordinadora que fue señalada dijo que sí recibía dicho recurso pero que lo destinaba para que en conjunto con otras dos personas barran la calle antes y después de la instalación de los puestos. Contó que entregaron papelería a las autoridades para que se les regularice y puedan contar con un tarjetón y no tener la incertidumbre de que los retiren.

Otra persona que coordina a 25 vendedores afirma que el proceso de regularización se inició desde hace seis meses al entregar documentación pero no han visto ningún avance.

“Qué tiene que paguemos, lo que ellos que sea justo eso lo pagamos y que nos dejen trabajar y en eso estamos de acuerdo”, pidió un vendedor.

Hasta el momento, la única problemática que se registra en la zona es que algunos vendedores bloquean estacionamientos.