Con tareas urgentes, aprueban Observatorio

Integrado por 20 organismos ciudadanos, en el papel tendrá el poder para cambiar políticas del sector en el marco de la “gestión integral del agua”.
El observatorio nace a raíz de la crisis social y política que trajo la decisión de inundar Temacapulín para construir la presa El Zapotillo.
El observatorio nace a raíz de la crisis social y política que trajo la decisión de inundar Temacapulín para construir la presa El Zapotillo. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Hay malas noticias para los que pretenden manejar el agua en Jalisco del modo tradicional, esto es, con obras públicas de alta inversión y que atienden primordialmente al mercado: desde el pasado viernes hay un nuevo Observatorio del Agua, que tendrá como aspecto central impulsar la “gestión integral del agua”, es decir, que se le maneje como un recurso escaso que sustenta ecosistemas naturales frágiles, bajo la premisa de que la economía se debe adaptar a su disponibilidad, y no al revés.

En un país y una entidad donde gran parte de la producción se ha subsidiado en regiones de agua escasa, la intención de este organismo surgido a raíz de la crisis social y política suscitada por la decisión de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) de inundar el poblado de Temacapulín, constituye en el papel un cambio de raíz, aunque faltará que se refleje en las políticas de gobierno, lo que determinará si se trata de un organismo de largo aliento o tiene una existencia efímera, confiaron algunos integrantes a MILENIO JALISCO.

Lo cierto es que la Comisión Estatal del Agua (CEA) se ausentó de los últimos debates, en los que jamás estuvo presente la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), marginada por la Secretaría General de Gobierno; ésta ya recibió los lineamientos aprobados para su ulterior publicación en el periódico oficial El Estado de Jalisco, que incluyen la representación de 20 organismos ciudadanos, incluidos dos internacionales: el área geohidrológica de la Universidad Complutense de Madrid y la Fundación Nueva Cultura del Agua de Zaragoza, España, que preside el principal crítico de las políticas mexicanas tradicionales, el premio Goldman 2003 (el “Nobel” de los ambientalistas), Pedro Arrojo Agudo.

Entre los otros miembros destacan la Universidad de Guadalajara, el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), la Universidad del Valle de Atemajac (Univa), la diócesis católica de San Juan de los Lagos, el Consejo Regional para el Desarrollo Sustentable (Conredes), la Fundación Cuenca Lerma Lago de Chapala-Santiago, el Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco, la Cámara Nacional de Comercio de Guadalajara, el Consejo Económico y Social de Jalisco, el Consejo Técnico Ciudadano, el Centro Empresarial de Jalisco, el Foro ganadero de Jalisco; los silvicultores, los avicultores y los porcicultores de Los Altos; el Instituto de Astronomía y Meteorología (IAM) de la UdeG, el Instituto de Limnología del Centro Universitario de Ciencias Biológico Agropecuarias de la misma casa de estudios, y el Parlamento de Colonias de la zona metropolitana de Guadalajara, según la información que recabó este diario entre distintos participantes de la discusión.

Las decisiones del llamado Observatorio Ciudadano para la Gestión Integral del Agua en Jalisco, Zona Metropolitana de Guadalajara y Los Altos de Jalisco serán vinculantes para los actores de gobierno, pero llevarlo al efecto jurídicamente obligaría a una reforma a la constitución local y las leyes específicas, sin olvidar el prominente papel que mantiene la Conagua, que podría vetar cualquier iniciativa.

“Veremos si hay de verdad voluntad de cambiar, porque la Conagua de modo tradicional ha sido enemiga de la gestión integral; será interesente constatar hasta dónde se puede llegar”, dijo un vocal, provocador. Crítico o comparsa, el papel del Observatorio del Agua pronto
enfrentará sus primeras pruebas.

Tareas de arranque

El nuevo observatorio busca incidir en las políticas del sector; se prevé formalizarlo el próximo martes, cuando se darán a conocer públicamente a su coordinador y los secretarios del área técnica y la social

Las primeras tareas tienen que ver con el agua del río Verde y la pertinencia del trasvase de agua a la ciudad de León, porque hay alto riesgo para el sector productivo alteño, además del desalojo de 600 habitantes de tres poblados

Esa obra de 13 mil millones de pesos está apoyada por la Conagua y el gobierno de Guanajuato y se considera que poco puede hacer Jalisco para impedirla