Sin sentencia, multihomicidas del caso de Arcos del Milenio.

El proceso está detenido, pues los sujetos fueron trasladados a penales de Veracruz y Chiapas.
El hallazgo ocurrió hace dos años.
El hallazgo ocurrió hace dos años. (Chema Martínez)

Guadalajara

Hoy, a dos años del hallazgo de 26 cadáveres en tres camionetas que fueron abandonadas bajo los Arcos del Milenio, los presuntos autores intelectuales del multihomicidio no han sido sentenciados.

El Consejo de la Judicatura del Estado de Jalisco informó a MILENIO JALISCO que el proceso judicial en contra de los 12 implicados en la matanza se encuentra suspendido debido a que fueron enviados a los penales federales de máxima seguridad de Veracruz y Chiapas.

Los señalados del multihomicidio son: Francisco Daniel Yeme Gómez, apodado El Pacorro, cabecilla de la célula criminal del Cártel del Milenio; Rigoberto Robles Farías, El Flaco o El Chore; José Trinidad Escobar Salmerón, El Troca; que se hace llamar también José Ramón Hernández Pérez; José Luis Herrera Solares, El Chino; Eleuterio Belmontes Carmona, El Tello; José Alfredo Campos Torres, El Freddy; Cindy Paola Soto Idelfonso, La Chiquita; Pablo Pérez González, El Gato; José Guadalupe Alcántar Méndez, El Choker; José Miguel Solís Terrones, El Sata; Joel Raúl Aguilar Mejía, El Many o El Moreno y María Fernanda Saab García, quien fuera pareja del líder del grupo delictivo.

Los expedientes sobre el caso se encuentran en varios juzgados, por lo que se buscará que sea un sólo juez del fuero común el que lleve el proceso.

El Pacorro está relacionado con al menos 50 asesinatos y múltiples secuestros.

El 24 de noviembre del 2011, alrededor de las 06:00 horas, tres camionetas con 26 cuerpos en su interior fueron abandonadas bajo los Arcos del Milenio.

Las víctimas fueron asfixiadas, según informó el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF).

Las investigaciones realizadas por los agentes del área de homicidios intencionales de la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado de Jalisco (PGJEJ), establecieron que varios de los fallecidos contaban con antecedentes penales, mientras que otros no pertenecían a ningún grupo de la delincuencia organizada.