Salud estatal adeuda 10 millones de pesos a empleados ‘cubrefijo’

El director de Recursos Humanos de la SSJ, Édgar Rojas, explicó que son al menos 200 laboradores a los que se les debe por servicio ya prestado.
Los ‘cubrefijo’ desempeñan diversas labores en todas las regiones sanitarias de Jalisco.
Los ‘cubrefijo’ desempeñan diversas labores en todas las regiones sanitarias de Jalisco. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

La Secretaría de Salud Jalisco (SSJ) adeuda diez millones de pesos a trabajadores de la dependencia que laboran como ‘cubrefijo’, una categoría no reconocida oficialmente. Los afectados son al menos 200 empleados, quienes no tienen base ni contrato y, sin embargo, desempeñan diversas labores en todas las regiones sanitarias del estado.

“La problemática (adeudos) son los cubrefijos. Estos trabajadores son la herencia que nos dejó la Administración pasada. Que agarraron del mismo recurso de los trabajadores cubreincidencias para hacer un tipo nómina, pues el cubrefijo va diario (tiene un horario igual al trabajador de base) y ahí es donde nosotros no tenemos el presupuesto para el pago del cubrefijo”, explicó el director de Recursos Humanos de la SSJ, Édgar Rojas Maldonado.

El funcionario admitió que no existe una categoría laboral de cubrefijos. “Por parte de la Secretaría de Salud no está reconocida, esa se inventó, prácticamente por la falta de gestión del Estado hacia la Federación, de las anteriores Administraciones, porque al fin y al cabo todas estas son plazas nuevas que se tenían que haber gestionado”. Plazas, señaló, creadas desde hace ocho años y hasta el 2012.

De acuerdo con el entrevistado, son cerca de 200 los trabajadores cubrefijo que existen en la SSJ y son los mismos a los que se les adeudan sueldos por servicios ya prestados e incluso carecen hasta de contrato. Sin embargo, pertenecer “a una nómina diaria ya les genera derechos”, apuntó.

-¿Pese a que no tienen contrato debe reconocerlos?

Sí prácticamente para mí ya son reconocidos como un trabajador más.

-¿Por qué no se les puede rescindir?

“Porque no tienen un contrato. No tengo un código ni un presupuesto para ellos. Cuando lo tenga, los puedo reconocer mediante un contrato”, dijo, tras añadir que de prescindir de sus servicios tendría que indemnizarlos pues ya generaron derechos y “me cuesta lo mismo que contratarlos, unos 150 millones de pesos”.

-Si no hay un presupuesto ¿de dónde se les paga?

Aquí más bien de economías del capítulo mil (sueldos y salarios) que estamos generando. De ahí les hemos estado pagando.

El director de Recursos Humanos sostuvo que a partir de esta Administración se giró la indicación a todos los directores de las regiones sanitarias de no incorporar a un solo empleado más como cubrefijo, hasta que no se regularice la situación de esta nómina alterna.

“Se ha estado haciendo gestión por parte del señor secretario de Salud (Jaime Agustín González Álvarez), hacia el Estado y la Federación, para ver de dónde sacar un recurso para su pago y que ya haya un presupuesto para ellos”, apuntó, tras añadir que los cubrefijos sí desempeñan tareas sustantivas pues han ido creciendo los servicios de salud, con la apertura de nuevas unidades médicas.

A los cubrefijos se les debe pagar cada quincena, como a un trabajador de base, pero ante el déficit financiero en la SSJ, y que su nómina no está presupuestada, se han ido rezagando los pagos. El pasivo actual es de diez millones de pesos, estimó.

Edgar Rojas aseguró que este es el único adeudo que se tiene a la fecha con trabajadores de la Secretaría de Salud, toda vez que ya se pusieron al corriente con trabajadores cubreincidencias, una categoría que sí es reconocida y que incluye a médicos, paramédicos y enfermeras que cubren al personal de base del área médica cuando tiene periodos vacacionales, descansos oficiales, días económicos y otros motivos de ausencia.

Para la SSJ laboran actualmente 1,969 trabajadores cubreincidencias, que devengan un salario de acuerdo a las incidencias que cubren, pero carecen de las prestaciones de los trabajadores de base. No tienen día ni horario fijo.