“El pecado de un escritor es hacer algo superficial”

El brasileño Marçal Aquino promueve el lanzamiento, en español, de su más reciente novela.
En la semana, el autor se dio tiempo para convivir con lectores tapatíos
En la semana, el autor se dio tiempo para convivir con lectores tapatíos (Carlos Zepeda )

Guadalajara

Una dulce historia de amor, desarrollada en un ambiente hostil, es el relato que ofrece el escritor brasileño Marçal Aquino, en su más reciente libro, titulado Yo recibiría las peores noticias de tus lindos labios, que en su país de origen no sólo es un best seller, también ha sido adaptado al cine de manera exitosa. La novela en cuestión ha sido traducida a varios idiomas y ahora es posible encontrarla en todo México en idioma español.

“Quise empezar por este país, porque sostengo con él una bonita amistad. Guadalajara es una ciudad que me ha encantado, tiene una magia demasiado particular”, aseguró Aquino a este diario, quien visitó la Perla Tapatía como parte de la jornada promocional que hará en diferentes metrópolis de América Latina.

Durante la semana que recién terminó también se dio tiempo para vivir un encuentro con académicos y estudiantes del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) campus Guadalajara. 

La novela arranca con el relato de un fotógrafo que comparte la experiencia que ha marcado su vida: a los cuarenta años llegó a trabajar al Norte de Brasil, donde conoció a una sorprendente mujer “en la que a su vez habitan dos, una lasciva y otra casta. La dama está casada con el pastor o ministro religioso de la localidad. A pesar de haber aprendido a sobrevivir en el bajo mundo, el protagonista se enfrenta a situaciones fuera de su control, al enamorarse de una mujer casada, en un ambiente rodeado de prostitutas y mercenarios”, expresa Aquino.

El autor manifiesta que durante el proceso creativo de cada obra, comienza por escribir a mano y una vez convencido de la narración, opta por digitalizar los textos. Respecto a su actual novela disponible en español apunta que todo fue fruto de una sencilla inquietud: “lo que me interesaba era hablar de amor, el cómo lo fui descubriendo conforme avancé. Mi técnica es escribir y ver qué camino toma el relato”.

Explica que como buena parte de los escritores, suele desarrollar situaciones a raíz de experiencias propias o compartidas, en su caso, aprovecha aquellas historias que llegaron a sus oídos, ojos y manos durante su trayectoria periodística –a la fecha es articulista independiente-. “La realidad es necesaria para escribir, es el punto de partida de mis historias”.

Aquino agrega que el volumen que ahora promueve es “una buena oportunidad para que los lectores mexicanos conozcan un poco de la vida en el norte de Brasil, porque en mi país no todo es futbol, carnaval y samba”.

El texto, también publicado en Alemania, Portugal, Francia y Suiza, fue muy bien recibido a través de la adaptación cinematográfica hecha en Brasil, dirigida por Beto Brant, y con el guión de su autor, quien se dice satisfecho con el resultado, pues se define consciente de que “no es posible hablar de fidelidad en la adaptación de un libro al cine”. 

Sobre la crisis de lectores de la que muchas editoriales y autores hablan, Marçal declara que “tanto en Brasil, como en México, gran parte de la población no lee, como no tengo un dato preciso o un parámetro, elijo no estresarme por ello y al crear, dirigirme a aquellos que sí están interesados en leer y creo que no son pocos. Por eso me siento un escritor privilegiado, porque la gente que sí lee sabe que tiene muchas opciones y me hace el favor de escogerme”.

Aquino, quien nació y se crió en el campo,  es también guionista. Narra que la primera vez que vio televisión fue a los diez años, de manera que antes de eso, le marcaron los relatos de familiares y personas cercanas.

“Cuando crecí, a mí también me dieron ganas de contar, y cuando descubrí la literatura, me pareció el vehículo ideal”, recuerda.

El artista considera que “el mayor pecado de un escritor es hacer algo que parezca superficial”.

A través de su trayectoria, Aquino de 53 años de edad, ha publicado libros de cuentos y novelas.

Yo recibiría las peores noticias de tus lindos labios, es editado por Océano, y tiene un precio promedio de 225 pesos