Megapresas son Meganegocio con beneficio a la baja

Pedro Arrojo denuncia que los intereses empresariales y la tecnocracia venden soluciones falsas al problema de escasez de agua.
Experto dice que las grandes presas y faraónicas obras, ya han pasado a un segundo término.
Experto dice que las grandes presas y faraónicas obras, ya han pasado a un segundo término. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Con la crisis global ambiental, “no hay más camino que la sustentabilidad”, y eso significa que el tiempo de las grandes presas y las faraónicas obras de infraestructura para aprovechar hasta la última gota de agua, han pasado, sostiene el experto de la Universidad de Zaragoza, Pedro Arrojo Agudo.

El premio Goldman 2003 aportó un artículo al extenso estudio del Iteso, patrocinado por la Asociación Ganadera de San Juan de los Lagos, y gestionado además por el Consejo Regional para El Desarrollo Sustentable (Conredes), denominado “Agua para el desarrollo regional en Los Altos de Jalisco”.

En el artículo, Arrojo Agudo polemiza con los expertos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua): “Hace tiempo que el desarrollo de infraestructuras hidráulicas rebasó el óptimo de costos unitarios, por economías de escala […] los costos por metros cúbicos han ido creciendo. El abastecimiento de una ciudad, que en un principio necesitaba apenas una pequeña represa de derivación en el río que la atravesaba, requiere hoy de una o varias  grandes represas en otros ríos, a 100 o 200 kilómetros de distancia, con los correspondientes acueductos y estaciones de bombeo”, refiere.

“Desgraciadamente, el modelo de oferta aún vigente en México y en buena medida en España, mantiene la Administración y a la sociedad en su conjunto, insensibles a estas señales de irracionalidad económica, bajo el efecto narcótico de la tradicional e indiscriminada subvención de las grandes obras hidráulicas, justificadas desde un pretendido interés general”, advierte.

Y como en el caso El Zapotillo, “la confrontación de las poblaciones afectadas por la construcción de nuevas grandes represas es hoy uno de los frentes de conflictividad socio-ambiental más activo a nivel mundial”. El modelo, en resumen, se gestiona desde la visión de fomento a la obra pública, pero no de la gestión de los ecosistemas y del ciclo del agua.