A la informalidad 45% de la industria: Canaimpa

Su padrón aglutina tres mil 300 socios y cinco mil panaderías tradicionales en el país, que representan el 70 por ciento del consumo de harina panificable.
En México, el consumo promedio es de entre 32 y 33 kilos per cápita.
En México, el consumo promedio es de entre 32 y 33 kilos per cápita. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

El 45 por ciento de la industria panificadora del país operará bajo el cobijo de la economía informal derivando en la pérdida de cerca de 300 mil empleos directos e indirectos, advirtió Erick Navarrete Aguilar, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canaimpa), al estimar los efectos de la reforma hacendaria que entró en vigor el pasado primero de enero.

“La mayor afectación que vemos por la reforma está en que todos se conviertan a la informalidad; actualmente alrededor del 30 por ciento no son establecidos y podríamos pensar que este año se sume otro 15 por ciento, por lo cual estamos en riesgo de que desaparezcan de la industria formal”, enfatizó el funcionario federal.

Actualmente, la industria panificadora del país tiene un padrón de tres mil 300 socios que aglutinan alrededor de cinco mil panaderías donde se generan más de 450 mil plazas formales directas y más de un millón y medio de empleos indirectos, entre proveedores y prestadores de servicios.

El consumo promedio de productos elaborados en este sector es de entre 32 y 33 kilos per cápita con un precio unitario de entre tres a seis pesos en el centro y sur de la República Mexicana y de hasta 10 pesos en el norte del país.

Para el presidente de Canaimpa, el tema fue de inicio un asunto de calorías y obesidad para después convertirse en un objeto de recaudación ya que el pan aporta nutrientes, proteínas, carbohidratos y, más allá de su consumo es cómo se consume.

“Porque, por ejemplo, en España el consumo por persona es de 120 a 130 kilos de harina y en Rusia 210 kilos y son poblaciones no obesas; considero que la lista está hecha más con fines de recaudación que con fines de salud y de combatir la obesidad, el tema de salud quedó en segundo término”, dijo que si se examina la lista de productos considerados sanos, un plátano de 100 gramos tiene más de 275 calorías.

Ante tales criterios por parte de las autoridades hacendarias y frente a la competencia desleal de un sector informal en crecimiento, la expectativa de crecimiento interno para este año no sólo es nula, sino que esperan una contracción en las ventas de entre un 10 y un 15 por ciento.

“En general nuestros clientes tienen una capacidad media de desembolso para el pan, lo que pasa es que llevarán menos producto. Si ya destinaban 20 pesos –por visita–, seguirán gastando lo mismo pero el volumen sí sufrirá una repercusión”.

El factor principal de riesgo se sitúa precisamente en el precio, ya que los informales podrán mantenerse por debajo de los establecidos al no estar obligados a pagar impuestos ni salarios y además representan un riesgo, “no sabemos si finalmente es un beneficio para el consumidor porque el producto no tiene las normas de higiene porque es un producto de la calle”, y además –advierte el funcionario–, también son un riesgo para la economía formal que, de verse en un ciclo negativo de efecto dominó, redundaría en pérdida de empleos y desestabilidad económica generalizada.

“En la industria nos sorprende mucho este impuesto; al final los más afectados son los perfiles más bajos de la población del país… el costo final lo pagarán ellos; nosotros de alguna manera somos los recaudadores y aplicamos el costo, pero los más afectados serán los consumidores con menor ingreso”, sentenció Navarrete Aguilar.