Habrá agua suficiente para redensificar GDL

El municipio de Guadalajara no tiene grandes problemas porque su infraestructura mayor está subutilizada por 20 años de despoblación, asegura el SIAPA.

Guadalajara

La redensificación de la ciudad no es un problema mayor para la calidad de los servicios de agua y drenaje, asegura el director técnico del Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), Alejandro Gutiérrez Moreno.

Eso no significa que se trate solamente de llegar y conectarse, y por eso se hacen trabajos a conciencia para dictaminar si procede una solicitud de servicio por parte de los nuevos proyectos verticales que están invadiendo las zonas Minerva y Centro, en el caso del municipio de Guadalajara, y que tenderán a edificarse en la zona Huentitán, de acuerdo al mapa de solicitudes para nuevos negocios inmobiliarios.

A diferencia de Zapopan o del resto de los municipios metropolitanos, que aún crecen sobre tierra agrícola y terrenos rústicos (sin servicios), en los cuales se debe garantizar volumen e infraestructura nuevos, la capital de Jalisco ya tiene la infraestructura principal completa: no se debe olvidar que llegó a albergar poco más de un millón 650 mil habitantes según el censo INEGI de 1990. En el censo 2010, la población apenas supera un millón 495 mil. La infraestructura de hace dos décadas está intacta, lo que significa que en el tema, la ciudad podría volver a atraer 150 mil habitantes y compensar lo perdido.

“Si teníamos en 1990 un acueducto que conducía 800 litros por segundo, y con la despoblación, el gasto bajó a 500 o 300 litros; si sobre ese corredor se establecen nuevos proyectos, es tan simple como aumentar el volumen a entregar; pasa igual con los colectores, fueron diseñados para un gasto mayor, aunque en este caso, se debe reconocer que el hecho de que sean mixtos obliga a nuevas soluciones para evitar inundaciones en el temporal”, explica a MILENIO JALISCO.

Es decir, para tener agua para 150 mil habitantes nuevos que eventualmente se busca que regresen, no hay problema a nivel de infraestructura principal. Las redes secundarias sí presentan problemas, algunas tienen una antigüedad considerable, por arriba de medio siglo.

“Pero en ese caso, se pone como condición que se renueve totalmente esa red, de manera que los que compran los inmuebles nuevos no compren problemas y no dejen al erario la carga de resolverlos; es obligación de los desarrolladores”, enfatiza. Si las descargas de los edificios tienen también tiempo añadido, los desarrolladores presentan la misma obligación de renovarlas, y forma parte de las condiciones que impone el organismo operador.

“Desde que llegamos [en 2010] hicimos un análisis y nos dimos a la tarea de verificar en qué condiciones se encontraban estos acueductos, las redes de alcantarillado y colectores, y nos pusimos a trabajar sobre cuáles eran las zonas de influencia de cada uno para tener la certeza de dónde estábamos dando el servicio y de qué fuente, pero también ver cuál era la serie de interconexiones entre una y otra para poder tomar mejores decisiones en el caso de cualquier contingencia”, refiere.

Esos estudios llevan a información a detalle, de manera que “sabemos el abasto que se tiene para todas la zonas, y estamos en condiciones de determinar si los cambios de uso de suelo que se dan son los adecuados […] en eso consisten nuestros estudios previos que son fundamentales para emitir una factibilidad”.

El SIAPA participa con los desarrolladores de vivienda y grupos empresariales para orientar el modo de hacer los procesos. Esto ha ayudado a agilizar trámites sin perder seguridad sobre lo que se permite.

“Con los desarrolladores hemos avanzando bastante, en 15 días tenemos una viabilidad, dependiendo del caso que nos ocupe, pero por otro lado también debemos estar conscientes de cómo vamos a dar la solución: se hace un análisis o investigación de dónde está la fuente, si el volumen es suficiente, también para la descarga, y son trabajos tan bien hechos que no hemos tenido problemas […] si un proyecto no procede no se autoriza, pero insisto, con Guadalajara eso no es problema”, pone en relieve.

Pero es raro cerrar puertas si hay soluciones. “Si vemos lo que pasa por una tubería, y damos con que no basta, exigimos que modifiquen el diámetro, si lo hacen la obra sigue por nuestra parte […] todo lo que se ha renovado en la ciudad en los últimos años ha sido valioso porque se cambiaron las redes, sean proyectos privados o públicos; por ejemplo, la repavimentación se dio con una renovación total que ha sido muy buena, y que explica por qué esos corredores no tienen fugas de agua ni hundimientos, la mejor prueba de que el trabajo está bien hecho”. De tal modo que esos corredores son aptos para redensificar, afirma.

Sectorización

La certeza creciente sobre el modo en que entra el agua, corre por las redes y llega a las casas, y los problemas que enfrenta en sus recorridos, se debe a una revolución en tecnologías aplicadas para monitorear miles de kilómetros. Y a una estrategia de manejo y control, que se llama “sectorización”, la cual comenzó hace casi quince años, se detuvo entre 2007 y 2010 y se ha retomado.

Se han definido 1,006 distritos de agua en toda la zona de abastecimiento que brinda el SIAPA. Cada distrito es una especie de circuito cerrado donde el agua se controla mediante válvulas para mantener una presión estable –lo contrario es una de las causas principales de que las redes se revienten y haya fugas-, y se puede conocer si hay extracciones clandestinas, si hay comportamientos extraños del agua en los domicilios, y en resumen, esto deriva en que se pague lo justo por lo que se recibe, indica Gutiérrez Moreno.

Se han delimitado 435 sectores –bajo el criterio de que eran los que tenían principales problemas de fugas- aunque está concluida la infraestructura de menos de 100. Pero por ese camino, se alcanzará el manejo del agua y la reducción de daños. Muchos de los sectores priorizados coinciden con las zonas presionadas por la redensificación (ver mapas anexos). De ese modo se alcanza alta confiabilidad en las decisiones que toma el SIAPA al autorizar los proyectos nuevos.

“Si se emite una dictaminación es porque está correcta, y eso lo aseguramos a través del registro electrónico: nadie podrá firmar nada si en su procedimiento normal no se han dado los requisitos previos tanto del lado del municipio como del lado de nosotros; entran el área operativa, el área técnica, el área de ordenamiento territorial, y todos tenemos una responsabilidad perfectamente definida, lo que nos lleva a ser estrictos y cuidadosos […] somos a nivel nacional pioneros en el procedimiento del registro electrónico, junto con Colima”.

El camino es mantener la inversión en tecnologías y capacitación para que el tema agua sea el que menos dudas deje en las nuevas tendencias para repoblar la ciudad.



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