La guerra civil por el agua: comenzaron hostilidades

Es un duelo sólo verbal pero definirá aspectos centrales para el desarrollo futuro de Jalisco.

Guadalajara

El Observatorio Ciudadano para la Gestión Integral del Agua para el Estado de Jalisco pidió al gobernador del estado, Aristóteles Sandoval Díaz, no permitir el trasvase de casi 120 millones de metros cúbicos (m3) anuales de la cuenca del río Verde a la del río Turbio, asiento de la ciudad de León, Guanajuato, con el proyecto de la presa El Zapotillo y un acueducto de 141.5 kilómetros de longitud.

Ello se debe al estrés hídrico que se vive en toda la meseta de Los Altos de Jalisco, que se tornará más crítico a futuro en el contexto del cambio climático, para el que apuntan aumentos de temperatura de 5 grados entre 2030 y 2080, sequías recurrentes como efecto, y que ya permite medir promedio de descensos en lluvias de 50 a 180 milímetros anuales, en las últimas dos décadas.

Lo que no pidió el observatorio –cuya votación fue unánime entre 17 consejeros- fue impedir que esa agua se utilice para las necesidades del área metropolitana de Guadalajara, que tiene reservados los mayores volúmenes de la cuenca: casi 303 millones de m3 anuales.

Tampoco solicitó expresamente no edificar la cortina de la presa El Zapotillo a 105 metros, pero al eliminarse la presión de los intereses de la ciudad de El Bajío, negociar 80 metros de altura se convertiría en una tarea más sencilla.

“No existen las condiciones hidrológicas actuales ni a futuro para que se haga un trasvase entre cuencas, pues de realizarse, se generarían impactos sociales, económicos, ambientales negativos de carácter irrecuperable”, señala la recomendación.

Aunque la Comisión Nacional del Agua (Conagua) no dio toda la información para realizar los análisis sobre el tema, se logró obtener por otras fuentes un grupo de indicadores suficientes para determinar que “la región Los Altos de Jalisco es deficitaria entre la precipitación pluvial y la evaporación [es decir, que llueve menos y se evapora más]; presenta un clima seco la mayor parte del año, y de acuerdo a los indicadores de cambio climático se presenta un abatimiento de lluvias entre 50 y 180 milímetros (mm) por año, y además las previsiones de cambio climático revelan un aumento de temperatura de hasta cinco grados centígrados entre los años 2030, 2050 y 2080 además de una disminución de la humedad relativa de cinco por ciento”.

Juan Guillermo Márquez Gutiérrez, alteño y presidente del nuevo organismo, acompañado por el representante de la UdeG, Antonio Gómez Reyna; el del Iteso, Mario López; el de la Fundación Cuenca Lerma Chapala, Manuel Villagómez; el del Parlamento de Colonias, Alejandro Cárdenas, y un consejero suplente, Enrique Carmona, del Consejo Técnico Ciudadano, entre otros, validaron el trabajo del cuerpo colegiado,  y denunciaron que la Conagua obstruyó el análisis porque no entregó de forma oportuna la información solicitada e incluso advirtió que algunas peticiones eran de “información reservada”.

Durante la conferencia de prensa, ayer por la mañana, se negaron a aceptar un paquete de discos que les llevó la dirección del organismo de cuenca Lerma-Santiago-Pacífico, por órdenes de su titular, en la persona de la jefe de proyecto de la planta potabilizadora El Zapotillo, Ruth Ángela Adame Villamil, y le pidieron que se entregara por las vías institucionales, a través de la Secretaría General de Gobierno de Jalisco.

Añadieron que el responsable regional de la Conagua, José Elías Chedid Abraham, tuvo espacio suficiente para argumentar, y que de la información solicitada sólo dio promesas.

La del trasvase fue una de las seis recomendaciones que el organismo entregó al Ejecutivo en relación con diversos problemas regionales sobre el recurso agua. Y será la prueba de fuego sobre la viabilidad de este instrumento de consulta ciudadana, hecho a propuesta del propio gobierno, y cuyas recomendaciones tienen efectos “vinculantes” en la acción del Ejecutivo estatal, si bien, no sobre la Conagua.

“Lo que pedimos es que nos rebatan la recomendación con datos técnicos ciertos y válidos científicamente, es el proceso que debe llevar la recomendación a partir de ahora”, subrayó Gómez Reyna. Por su parte, Mario López destacó la importancia de que no se trate de una imposición, pues hay un conflicto social que también demanda soluciones.

Las otras cinco recomendaciones son relativas de forma específica a la falta de información de la Conagua; a la necesidad de un ordenamiento hídrico en la cuenca del río Verde, a una auditoría o análisis técnico de la manifestación de impacto ambiental de la presa El Zapotillo, “que es sólo local pero provoca impactos regionales”; al incremento de la participación de los observadores ciudadanos en las mesas de discusión de proyectos públicos y a la necesidad de realizar un ordenamiento hídrico en la cuenca de la presa de Hurtado o Valencia, donde hace un año ocurrió la muerte masiva de peces por contaminación orgánica. La respuesta del gobernador no ha llegado.

Claves

Los críticos

- Los actores que cuestionan las políticas oficiales mexicanas en materia de agua, y que han adquirido representación con el Observatorio Ciudadano del Agua, buscan aplicar la “gestión integral” del recurso desde la visión de la sustentabilidad

- Destacan académicos de universidades como la UdeG, el Iteso y la Univa; asociaciones civiles como Conredes, Fundación Cuenca Lerma Lago Chapala (Manuel Villagómez), Parlamento de Colonias (Alejandro Cárdenas); agrupaciones de productores primarios de la región de Los Altos, y otras agrupaciones ecologistas y científicas

- A nivel nacional e internacional, tienen el apoyo de personajes destacados de la ecología política

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José Plascencia Casillas, miembro de la Asociación Mexicana de Ingenieros, se llevó ayer la declaración de la jornada, al asegurar que quienes están en contra de que se construya la presa El Zapotillo a 105 metros no quieren la prosperidad de esta entidad. “Yo sí me pondría del lado de Jalisco y es momento de decir quiénes son amigos de los jaliscienses y quiénes están en contra”.

El empresario dijo que los que se han opuesto al megaproyecto han dicho “mentiras” y han dividido a los ciudadanos, pero en su opinión, es claro que “esos actores políticos van en contra de Jalisco” porque los beneficios del embalse de más de 900 millones de metros cúbicos minimizan su impacto y ayudan a detonar desarrollo y calidad de vida entre millones de moradores de la región.

El marco fue una conferencia de prensa en la que la mayor parte de las cámaras empresariales de la ciudad decidieron respaldar el proyecto de la Conagua porque “Jalisco pierde inversiones, la ciudad se queda sin generación de empleos y dejamos que el agua se vaya al mar sin beneficiar a nadie”, destacó el anfitrión, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Vivienda (Canadevi), Carlos Guillermo Salcedo González. Al centro de la mesa, el invitado de honor era el director del organismo de cuenca Lerma Santiago Pacífico de la Conagua, José Elías Chedid Abraham, quien argumentó sobre “las verdades” de la presa y los “mitos”, como la falta de información oficial.

“Uno de los mitos es que la información no está disponible públicamente y les recuerdo que todo el Gobierno de la República está regulado por el IFAI (Instituto Federal de Acceso a la Información) y salvo información confidencial… toda la información relacionada con el Verde y El Zapotillo la he entregada por el IFAI”, dijo. El sitio web http://www.wmdsite.com.mx/zapotillo/ fue presentado como la opción para informarse de primera mano del proyecto, y de pasada, negar cualquier opacidad.

La sede fue un salón del Club de Industriales, y el funcionario correspondió a las amabilidades de los empresarios con argumentos de economía, a su juicio, contundentes: “Guadalajara necesita cada año 60 mil viviendas nuevas, y esto no es una oferta para ver quién compra, es fruto de una demanda por 60 mil familias que cada año vienen aquí a vivir”. Según sus datos, un millón y medio de tapatíos no tienen agua o la tienen de forma precaria, a través de “tandeos”. Por eso la nueva fuente del río Verde es indispensable, añadió.

El presidente de la Canadevi detalló el tamaño de la demanda: 50 mil de las 60 mil viviendas nuevas se deben hacer en la capital del estado. Sin embargo, al ser cuestionado por el desastroso crecimiento urbano de Guadalajara en las últimas dos décadas, en que la ciudad se dispersó al triple de su tamaño de 1990 con apenas 60 por ciento más población, y el dato oficial de unas 60 mil viviendas solas, negó una responsabilidad de los vivienderos, y adujo razones de crisis económica de los compradores como causa de tal abandono.

El presidente del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco, Juan Alonso Niño Cota, explicó la necesidad de superar debates que no permiten el crecimiento del estado, aunque admitió que su propio sector está en deuda con la sociedad al tratar solo de forma parcial sus aguas residuales.

Para la Conagua, el único proyecto que le conviene a Jalisco es la presa a 105 metros, porque a 80 metros sólo garantiza agua para León y Los Altos, pues se fundamenta en un acuerdo firme que no se puede combatir legalmente. “El que echaron abajo [con la controversia constitucional y los juicios de amparo] fue el de 2007, que ayuda a regular el agua de Guadalajara”; dijo  que el agua en venta a través del acueducto que edifica la empresa española Abengoa será de 4 pesos por metro cúbico y que esto no es un precio oneroso; reiteró que de ningún modo se dañará el desarrollo económico y social de Los Altos de Jalisco.

Los empresarios descalificaron la oposición al proyecto: se trata de un afán de “politizar” que no ayuda a la causa del desarrollo, afirmaron.

“Es muy importante que este proyecto se realice y se defina con claridad la altura de la cortina de la presa para que llegue el agua que tanto necesita Guadalajara; es importante señalar los 105 metros de la presa, ya que es el agua que justamente necesitamos para aquietar el estrés que estamos sufriendo”, insistió el anfitrión.

Elías Chedid se dio tiempo de hablar del nuevo Observatorio del Agua, y dijo que en sus conversaciones con los consejeros, percibe que 70 por ciento de ellos están de acuerdo con los planteamientos de la Conagua, pero “entre quienes no están de acuerdo está su presidente”, refirió en crítica a la postura de Juan Guillermo Márquez Gutiérrez.

No reparó en que las seis recomendaciones de la institución fueron firmadas por la todos los integrantes que allí participan.

Claves

Los defensores

- El sector oficial mexicano considera que la infraestructura sigue como la gran respuesta a los desafíos en materia hídrica. Es abanderado por la Conagua, formada por ingenieros notables cercanos al gobierno de Carlos Salinas de Gortari, en 1989

- En Jalisco, el personaje más importante es Enrique Dau Flores, político y empresario del sector; respaldado por una burocracia integrada a la Conagua regional y a la Comisión Estatal del Agua, que preside Felipe Tito Lugo Arias

- Los partidos políticos históricamente dominantes en el estado, el PAN y el PRI, respaldan las soluciones de infraestructura; destaca el ex gobernador, Alberto Cárdenas Jiménez