La fe se jugó en las plazas del Centro

La Catedral lució vacía durante el encuentro. El Cardenal dijo que “es más conveniente ser del equipo de Jesús, así no sufre uno desilusiones”.
En Plaza Liberación y Plaza Guadalajara se reunieron miles de aficionados para apoyar al Tri.
En Plaza Liberación y Plaza Guadalajara se reunieron miles de aficionados para apoyar al Tri. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

La sede de la fe católica en el Centro Histórico de  Guadalajara cambió de lugar este domingo. Los cristianos se reunieron en las pantallas instaladas en plaza Guadalajara y Liberación. Su fe era que once hombres mexicanos lograran hacer historia en el fútbol mundial. Se olvidaron de los mandamientos dominicales de la iglesia.

Mientras se jugaba el encuentro entre México y Holanda, a las 12:00 horas inició, como cada domingo, la misa en la Catedral Metropolitana presidida por el Arzobispo Francisco Robles Ortega, al mismo tiempo que arrancó el segundo tiempo del partido de octavos de final. La muestra y la propuesta en los primeros 45 minutos mantenían la esperanza de los aficionados vestidos y pintados de verde, apoyando con banderas,  pelucas e intenciones de celebrar el posible pase al “quinto partido”.

Cerca de cinco mil personas se reunieron en plaza Liberación para presenciar el partido. A más de cien metros, al interior de la Catedral, la ausencia de personas fue evidente: bancas vacías, no había gente que se tenía que quedar a pie por falta de espacio, sumado a las cortas filas en los confesionarios.

“Se entiende, coincidió el segundo tiempo del encuentro del partido con la misa y pues estaba la tentación aquí muy próxima en las dos plazas, entonces la gente prefirió ver el futbol. Pero bueno, hay misas en otros horarios, algunos habrán ido antes, otros irán después”, indicó el Cardenal, que admitió la necesidad de un relax.

En las pantallas de las plazoletas del Centro, se vivía con entusiasmo el grito de apoyo y la entonación del canto del “Cielito Lindo”. Apenas iniciaba el segundo tiempo, minuto 47, y en el Centro de Guadalajara se escuchó unísono el grito de “gol” cuando Giovani Dos Santos hizo la única anotación para los mexicanos. Las botellas con agua, patrocinadas por el diputado Miguel Castro Reynoso, sirvieron para esparcir el líquido entre los que celebraban con brincos y gritos.

Pero llegaron esos cinco minutos tan recordados y odiados por los aficionados al futbol. El empate llegó al minuto 87 a pies de Weslejy Sneijder. Al 91 se marcó el polémico penal. Ahí, muchos se acordaron de la fe cristiana. Con las manos empalmadas en su rostro, pedían la ayuda divina para que el portero tapatío Guillermo Ochoa pudiera atajar el disparo desde los once pasos y ejecutado por Klass Jan Huntelaar, quien terminó con las plegarias y las ilusiones de los cinco mil tapatíos y el pueblo mexicano, que en el día de Dios, pedían su limosna convertida en goles de la selección tricolor.

“Dios está más ocupado en otras cosas más trascendentes que el futbol […].

Es más conveniente ser del equipo de Jesús, así no sufre uno desilusiones”, sentenció Francisco Robles Ortega.

Pero Huntelaar ejecutó mejor y le dio el triunfo al país europeo. Después de eso, la mayoría se retiró de las pantallas. Algunos prefirieron amortiguar la desilusión bailando con la música de la Sonora Kaliente que tocó en vivo en la plaza y cerró el telón de un medio día de fe y decepción.  

Se benefician en Chapultepec

Aquellos que decidieron ver fuera el partido de México contra Holanda y no en sus casas, lograron que los restaurantes-bar de la zona de Chapultepec lucieran llenos, lo que no se veía fácilmente durante los meses anteriores, en los que se desarrollaron las obras de renovación de la avenida.

A tan sólo diez minutos del inicio del partido comenzaron a llenarse estos lugares, por lo que se esperaban buenas ventas, aunque algunos precisaron que el partido hace también que las mesas no se muevan, pues la gente se queda después de comer por un buen rato. 

 Las obras de pavimentación llevadas a cabo por el Ayuntamiento de Guadalajara, por varios meses, afectaron las ventas de los negocios ubicados sobre esta avenida entre 50 y 60 por ciento, por lo que apenas comienza el proceso de recuperación, señalaron. 

(Yenzi Velázquez /Guadalajara)