A falta de autobuses, circula servicio pirata

Es urgente que exista una alternativa integral que brinde el servicio con  las requeridas medidas de seguridad, señaló el secretario del ayuntamiento.
Los colectivos realizan los recorridos de los fraccionamientos rumbo a la estación Periférico Sur del Tren Ligero, El Álamo y Adolf Horn.
Los colectivos realizan los recorridos de los fraccionamientos rumbo a la estación Periférico Sur del Tren Ligero, El Álamo y Adolf Horn. (Víctoer Hugo Ornelas)

Guadalajara

La cobertura del servicio de transporte público en el municipio de Tlajomulco de Zúñiga se mantiene por debajo de lo requerido por la ciudadanía, lo que ha dado pie al surgimiento del transporte pirata que, en su mayoría, consta de taxis y colectivos fuera de regla en materia de seguridad y movilidad.

Se trata de unidades particulares utilizadas como herramienta de trabajo, las cuales encuentran su sustento en el creciente latente de los habitantes de Tlajomulco, que requieren recorrer distancias de hasta dos kilómetros para llegar a las vialidades que fungen como principales vías de comunicación de la zona conurbada de Guadalajara.

Para el gobierno municipal, el surgimiento de vehículos pirata de transporte ha sido generado por la necesidad de los pobladores para trasladarse de un lugar a otro ante las carencias del servicio de transporte público.

 “Es hasta cierto punto natural que ocurra esto, hablamos de seres humanos que necesitan transportarse, que necesitan moverse en fraccionamientos en los que no pasa ningún servicio de transporte público”, mencionó Uribe Camacho, el secretario del Ayuntamiento de Tlajomulco.

Fraccionamientos como Agaves, La Fortuna, Real del Valle, Los Fresnos, Colinas del Roble y Geovillas, son algunos en los que opera este tipo de transporte, que según estimaron sus usuarios entrevistados por MILENIO JALISCO, surgieron desde 2010.

Las unidades que aprovechan esta falta de servicio pueden pasar desapercibidas a simple vista; sin embargo, los vecinos ya los tienen muy bien identificados. “Nos cobran cinco pesos por sacarnos a la avenida (Concepción) y ahí ya poder tomar un camión”, señaló Karla Márquez, vecina de Geovillas.

Sobre el uso de este transporte, Alberto Uribe dijo que ocurre exactamente lo mismo que con los mototaxis, “no es un transporte seguro, pero entre un transporte no seguro y ningún transporte, qué hace la gente, la gente necesita cómo moverse”.

El modo de operar de estos taxis pirata es general en los fraccionamientos donde laboran, aunque existen excepciones como en Real del Valle, en donde han creado su exclusivo esquema y servicio de transporte. “Tú les puedes hablar a la hora que sea y ellos pasan a donde estés, te traen al fraccionamiento o al revés, pero es solo servicio para la gente de aquí de Real del Valle”, comentó Verónica Sánchez, habitante del lugar.

Además del servicio de taxi, estos vehículos realizan recorridos programados con salida del fraccionamiento a la estación Periférico Sur del Tren Ligero, así como a la colonia El Álamo y la avenida Adolf Horn, entre otras, cuya tarifa depende del destino de los usuarios.

Contrario a los vehículos particulares que funcionan como taxi, las unidades colectivas se pueden distinguir de manera sencilla, pues en el parabrisas frontal exhiben un letrero similar al de los camiones urbanos y se aprecian algunas modificaciones físicas al automotor.

Estas unidades operan solamente en Real del Valle y Hacienda Los Agaves, en el corredor Chapala; aunque en este último conjunto habitacional lo hacen de forma similar a los llamados peseros en el Estado de México, en donde circulan solamente en el interior del conjunto habitacional, con una tarifa establecida de cinco pesos por persona.

Estas unidades fuera de norma, han venido a complementar el servicio de transporte público y cubren algunas de las deficiencias en los trazos de las rutas establecidas que, de acuerdo al POEL (Programa de Ordenamiento Ecológico Local), se estima que alrededor de 2,970 hectáreas de fraccionamientos y zonas residenciales no están integradas a la red de transporte.

Por otro lado, el funcionario consideró que se debe hablar ya de una línea cuatro del tren ligero y una ruta de transporte al aeropuerto, la cual, mencionó, existe en todas las metrópolis del país y en ambos casos habló de urgencia, pues “mientras más tardemos en crear un proyecto de línea cuatro, más tardemos en atender la necesidad de nuevas rutas, más difícil se nos va a hacer”.

En cuanto al retraso para la puesta en operación de nuevas rutas, la sustitución del servicio de mototaxis por las cuencas de servicio y otros temas relacionados al transporte, el funcionario municipal argumentó que “es evidente que en el municipio no se ha podido avanzar, no es un asunto de política, es de resultados y no se ha logrado generar el modelo que se ha venido prometiendo una y otra vez”.

Incluso pareciera que en el tema de transporte Tlajomulco va en retroceso, pues en 2013 por medio de una suspensión jurídica se retiró el permiso a la línea Tur, la cual circulaba sobre López Mateos y fraccionamientos aledaños a la Cabecera Municipal, lugar en el cual las líneas concesionarias se ven rebasadas para brindar el servicio.

Finalmente, al ser el tema de transporte un tema fuera de la competencia municipal, Alberto Uribe dijo que como municipio les queda pugnar y “empujar mesas de trabajo, insistir a la Secretaría de Movilidad, pedirle al gobernador que se preocupe por la problemática”, una problemática que crece en Tlajomulco con la rapidez con la que crece su densidad poblacional.