A 23 años de las explosiones en GDL, afectados piden paz

Vecinos también demandaron ‘limpiar’ el antiguo barrio de Analco de la delincuencia, el narcomenudeo y prostitución que lo rodea desde hace algún tiempo.
Cerca de 100 personas vestidas de blanco recordaron la tragedia.
Cerca de 100 personas vestidas de blanco recordaron la tragedia. (Nacho Reyes)

Guadalajara

A 23 años de las explosiones del 22 de  abril en Guadalajara, vecinos, familiares y afectados, recordaron la tragedia con varios actos que tuvieron lugar ayer y rindieron homenaje a las más de 200 personas que fallecieron aquél miércoles de 1992.

Muy cerca de la hora en que la tierra cimbró y tuvieron lugar los primeros estallidos en los colectores de aguas residuales, arrancó una procesión religiosa, guiada por sacerdotes y diáconos del templo de San Sebastián de Analco, la cual congregó a cerca de un centenar de personas, incluyendo a alumnos del colegio Martínez Negrete, que transitaron las calles que entonces se hicieron polvo, donde hoy sólo quedan como cicatrices lotes baldíos, casas nuevas entre fincas antiguas y muchas viviendas vueltas comercios y talleres.

Pese al dolor de perder a gente querida, muchos se quedaron a vivir en este barrio céntrico. “Fue muy doloroso… pero ¿qué hace uno? Es su hogar y mi esposo no tenía miedo… yo todavía a la fecha tengo miedo, cuando pasan y revisan las alcantarillas”, dijo Juana Perales, que habita aquí desde hace más de 40 años y ayer, vestida de blanco como sus vecinas, asistió al aniversario empujando la silla de ruedas de su madre anciana.

El color blanco fue el símbolo de la paz que exigieron –lesionados y vecinos- y que no han encontrado.

Entre cánticos y oraciones la procesión avanzó por Gante, 20 de Noviembre y Constitución hasta llegar al jardín de Analco. Frente a la Estela contra el Olvido, monumento in memoriam de las víctimas del 22 de Abril. Tras despedir la custodia, con Cristo sacramentado, tuvo lugar la guardia luctuosa, encabezada por Lilia Ruiz Chávez, presidenta y fundadora de la asociación 22 de Abril en Guadalajara AC y el presidente de Red Ciudadana AC, José de Jesús Gutiérrez Rodríguez, y se guardó un minuto de silencio.

El presbítero José Marcos Castellón Pérez, responsable del templo San Sebastián de Analco, leyó un mensaje y recordó que la tragedia ocurrió por negligencia de autoridades y “nunca más se debe de repetir”. Anunció también el arranque de una “campaña por la paz”, para renovar el barrio de Analco, donde acaso ya no hay riesgo de que exploten los ductos de aguas residuales pero sí de explosiones sociales.

Los vecinos –mujeres la mayoría- secundaron sus palabras con pancartas que pedían un “NO” a la delincuencia y a la zona de tolerancia a pocas cuadras, por la Antigua Central Camionera. Denunciaron también narcomenudeo en ciertos cruces del barrio indígena, que es que es tan antiguo como Guadalajara.

Ruiz Chávez narró su vivencia que la llevó a padecer 19 operaciones y después la amputación de su pierna, tras quedar entre escombros cuando voló el camión del transporte público en que viajaba. “Lo que les he platicado no es para causar compasión. Sólo he querido que aquellos que no saben, o no recuerdan lo que pasó el 22 de Abril de 1992, sepan. Quienes han dicho que ya pasaron muchos años, que ya los dejemos en paz. ¿Y la paz a la que nosotros tenemos derecho?”, enfatizó.

La activista dijo que han luchado 23 años por su dignidad, y humillados por muchos servidores públicos. Ayer, reiteró la denuncia por la falta de medicamentos que el Estado está obligado a otorgarles y que al sufrir lesiones, discapacidad y secuelas, requieren de por vida.

Los reclamos por la justicia que se adeuda y por la delincuencia que se ha permitido campee en Analco continuaron cuando llegó Enrique Alfaro, el único candidato a presidente municipal de Guadalajara que aceptó la invitación de los afectados a acudir al acto luctuoso “para ver a qué se compromete”.

Los niños se tomaron fotos con el aspirante de Movimiento Ciudadano, quien ofreció a los lesionados su solidaridad y ayudarlos  desde las competencias del ámbito municipal. Escuchó los reclamos por la inseguridad y prometió regresar si es alcalde.

Poco a poco la gente se fue dispersando, entre comentarios, anécdotas, algunas lágrimas. Recuerdos de una tragedia que marcó para siempre al barrio de Analco y de colonias vecinas. A los 15 mil que perdieron su patrimonio. A quienes vieron morir a sus conocidos, amigos, clientes, vecinos y familiares. Son ya 23 años.