Ya sin dinero, mantienen aún sus casas de enlace

Algunos legisladores optaron por cerrar estos inmuebles luego de dejar de recibir el recurso para sostenerlos como Héctor Pizano y Miguel Castro.
El objetivo de contar con estos inmuebles es para brindar atención ciudadana.
El objetivo de contar con estos inmuebles es para brindar atención ciudadana. (Milenio)

Guadalajara

Aunque a partir del mes de febrero de este año, los diputados locales dejaron de recibir recursos para sus casas de enlace, todavía 30 de ellos conservan una oficina para atender directamente a los ciudadanos. Los gastos que se generan, deben pagarlos ellos mismos.

Según los datos proporcionados por los legisladores en sus páginas web, en total siguen abiertas 42 casas de enlace, aunque hay nueve diputados que no tienen un espacio para atender a los ciudadanos. También hay otros que tienen más de una oficina, como el caso del priista Gustavo González Villaseñor, quien mantiene cinco abiertas, tres de ellas en el municipio de Puerto Vallarta, una más en Atenguillo y la otra en Tomatlán.

Por su parte, Hugo Gaeta Esparza, quien es diputado priista por el primer distrito, tiene tres oficinas, en los municipios de Colotlán, Tala y Etzatlán. La legisladora por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), Celia Fausto Lizaola, quien nunca cobró recursos para casas de enlace, dispone de cuatro oficinas de atención ciudadana, ubicadas en los distritos 9, 11, 13 y 14 de Guadalajara.

También tienen dos casas de atención ciudadana los diputados Juan Manuel Alatorre, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y Mariana Arámbula y Guillermo Martínez Mora, del Partido Acción Nacional (PAN).

Los legisladores que no tienen un espacio para mantener contacto con sus electores o lo tenían y ya lo cerraron son los priistas Héctor Pizano Ramos y Miguel Castro Reynoso; ambos aseguraron que atienden en las oficinas que tienen en el partido. Además, la panista Gabriela Andalón, así como Fabiola Loya, Julio Nelson García, Clemente Castañeda, Ricardo Rodríguez y Verónica Delgadillo, de Movimiento Ciudadano, así como el perredista Enrique Velázquez González.

Los recursos para casas de enlace fueron cancelados, luego de los escándalos por la falta de rendición de cuentas y porque se pudo documentar que los diputados gastaban parte de ese dinero en asuntos personales.

MILENIO JALISCO dio a conocer que la mayoría de los diputados de la LX Legislatura no entregaban cuentas del destino que daban a los recursos de la partida denominada “asignaciones presupuestales para el Poder Legislativo”. Además, algunos presentaron recibos por la compra de rastrillos, zapatos y hasta unos tampones.

Los recursos para casas de enlace significaban un ingreso adicional al sueldo de los diputados, por 92,909.86 pesos cada mes. La última vez que les fue entregado este año, fue en el mes de enero, sin que todavía se transparente el destino de los mismos.

En la página de transparencia del Poder Legislativo, en la obligación de entregar como información fundamental los recursos que reciben los distintos órganos del Congreso del Estado, se menciona que se les pagaron los recursos de esta partida en el mes de enero. Sin embargo, ya en los detalles de ese apartado, sólo se menciona el número de diputados que tiene cada fracción y, en la parte inferior, que cada uno recibió 92,909.86 pesos. Esto, a pesar de que ese mes hubo legisladores que aparentemente ya no lo cobraron, como son los priistas Miguel Castro y Joaquín Portilla; la perredista Celia Fausto Lizaola, así como todos los integrantes de la bancada de Movimiento Ciudadano.

La historia

En la LVIII Legislatura, los diputados aprovecharon la partida conocida coloquialmente como “casas de enlace”, para repartirse recursos del Congreso del Estado. Tan solo en 2009, se entregaron a los 40 diputados 189 millones de pesos como apoyo adicional a su salario

Ante los excesos de la Legislatura anterior, la LIX decidió establecer un monto fijo mensual para el apoyo a diputados de la partida de “casas de enlace”. Cada legislador recibiría alrededor de 90 mil pesos adicionales a su salario, cuyo destino debía transparentar, lo que nunca sucedió

La LX Legislatura aprobó un reglamento para la partida de “casas de enlace”. En este, se establecía que los diputados debían entregar cuentas dentro de los 60 días posteriores a recibir el recurso. De lo contrario, se les debía retener la ministración siguiente

Algunos diputados nunca rindieron cuentas y otros lo hicieron parcialmente. Entre quienes sí entregaron comprobantes, se confirmó que algunos usaban el dinero para una nómina paralela o incluso para gastos personales

Los diputados Miguel Castro Reynoso, del Partido Revolucionario Institucional, y Celia Fausto Lizaola, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), nunca cobraron los recursos

A finales de 2013, la fracción de Movimiento Ciudadano renunció a los recursos de esa partida. También lo hizo el priista Joaquín Portilla Wolff

A principios de ese año, el diputado priista Héctor Pizano, quien nunca rindió cuentas de los recursos que recibió, presentó una iniciativa para derogar el reglamento que los obligaba a rendir cuentas de las casas de enlace, el cual se aprobó en el pleno

Como respuesta, la dirigencia estatal del PRI pidió a sus diputados que renunciaran a ese recurso. Ese mismo día, también lo hicieron las bancadas del PAN, PVEM y PRD, por lo que finalmente se decidió desaparecer la partida



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