Debe dejar de ser el patito feo de la ciudad, considera

Especialista de la Universidad de Guadalajara hace análisis a informe.
Muestra del poco avance del municipio, es que muchos sitios lucen igual que hace años, dice experta.
Muestra del poco avance del municipio, es que muchos sitios lucen igual que hace años, dice experta. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Tonalá es el municipio menos desarrollado de la Zona Metropolitana de Guadalajara, ha permanecido por mucho tiempo en el olvido y lo declarado  por Jorge Arana Arana en su segundo informe de gobierno es un mensaje lleno de pendientes, consideró Mónica Montaño Reyes, profesora y especialista de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

Si bien el presidente municipal presumió bajar la deuda que tenía a inicio de Administración que actualmente está en 960 millones, así como la disminución de algunos delitos, aún quedan pendientes temas como la nómina, nepotismo, pavimentación en colonias y el tema de la transparencia que parece es ignorado en Tonalá, consideró la académica.

“Son temas que el municipio debió haber hecho desde hace mucho y él (alcalde) lo está haciendo, también no es su culpa que de que su informe se quede al nivel de los servicios públicos. Lo de la seguridad, al parecer el informe no toma en cuenta los últimos sucesos de aumento a robos a casa habitación que es un tema que no fue abordado de forma profunda, de ahí en más yo creo que es el municipio al que se le debería poner más atención por el nivel de marginación que tienen sus habitantes”.

Montaño Reyes subrayó que aunque Jorge Arana nació en Tonalá y es  conocedor de las necesidades de la comunidad, no fue sensible a las necesidades del municipio.

“A veces eso se deforma en que se responde a ciertos grupos, intereses, cuando las necesidades no están para ciertos grupos. A los políticos les falta ver un poco más allá del interés o beneficio inmediato”, dijo.

Desde hace muchos años Tonalá sigue igual, recordó su paso por una secundaria del municipio y aseguró que al verla nuevamente nada ha cambiado.

Finalizó pidiendo que Tonalá deje de ser el patito feo de la ciudad y que se deje de estigmatizar  como gente pobre o marginada a quienes ahí habitan e invitó a los gobernantes a preocuparse por mejorar la calidad de vida de los estudiantes y habitantes.