ENTREVISTA | POR ENRIQUE VÁZQUEZ

Pancho Madrigal Cantautor, pintor y escritor

Pancho Madrigal, cantautor, pintor y escritor que se distingue por rescatar ecos de la cultura popular, habla de los proyectos en los que trabaja y que pronto sacará a la luz. También comparte sus opiniones sobre el actual acontecer de la música popular en el país. En 2013 ingresó al Seminario de Cultura Mexicana.


“Algunos compositores populares perdieron el gusto por la calidad”

Actualmente el artista dedica la mayor parte de su tiempo a escribir.
Actualmente el artista dedica la mayor parte de su tiempo a escribir. (Enrique Vázquez)

Guadalajara

Músico y cantautor,  Pancho Madrigal es uno de los artistas mexicanos contemporáneos más reconocidos a nivel internacional por el valor de su obra. Es autor de canciones como Jacinto Cenobio, Los niños que nada tienen, Roberto el albañil, La niña huichol , Julia de los caminos y Del Cono Sur,  todas ellas interpretadas por cantantes de la talla de  Alfredo Zitarrosa, Carlos Díaz “Caíto”, Óscar Chávez, Gabino Palomares, Guadalupe Pineda, Amparo Ochoa por mencionar algunos. Por su actividad musical, ha sido distinguido y  homenajeado  por diversas  instituciones y organizaciones culturales del país, aunque también es pintor y escritor. Su trayectoria la ha desarrollado en México y Estados Unidos  y cuenta en éste rubro con más de diez libros de relatos, ensayos y reinterpretaciones humorísticas ilustradas. Recientemente fue invitado a pertenecer al Seminario de Cultura Mexicana, capítulo Guadalajara y comparte con los lectores de MILENIO JALISCO, cómo iniciará su actividad de 2014. 

Recién fue invitado a formar parte del Seminario de Cultura Mexicana ¿cómo recibió la invitación?

“Fue muy grato, el que me hayan invitado a pertenecer a este grupo que es importante para la cultura nacional, espero corresponder satisfactoriamente. Para la ceremonia de iniciación hice una charla sobre el valor cultural que siempre ha tenido el lenguaje popular y como se ha venido perdiendo a partir de la forma en cómo se habla en algunos medios de comunicación y de la manera de comunicarse a través de las redes sociales. Creo que el habla se ha compactado y se ha perdido la riqueza de la cual gozaba todavía en la mitad del siglo pasado”.

¿Dentro de su experiencia ¿cómo es que se ha percatado de esto? Ejemplo..

“Es una idea que me viene cuando escucho hablar a los jóvenes, hoy en día ya no entienden la mayoría de las palabras de un discurso académico, todo lo tienen que buscar en el diccionario. Le dan poca importancia a la gramática y a la ortografía, hablan compactando las palabras, utilizan muchas muletillas, es un lenguaje pobre. Pero no sólo pasa con el habla cotidiana, también sucede con cantautores de la música popular”.

¿De qué forma?

“Todavía hasta la década de los setenta del siglo pasado, las emisoras locales transmitían una gran cantidad de estilos y géneros, hoy se ha reducido todo, hay estaciones que todo el día transmiten música de banda o norteña o grupera y además de baja calidad. Es un suceso que afortunadamente no ha llegado todavía a la literatura, pero en la música, los jóvenes han perdido el gusto por la calidad de lo que consumen culturalmente. Es un círculo, las emisoras dicen que es lo único que quiere oír la gente y por eso transmiten temas de poca calidad y la gente acaba aceptando eso. Estamos empantanados y no veo cómo saldremos, en las aulas aún de Universidad, te das cuenta que lo que tienes que enseñar es ortografía a los muchachos. Hay algunos casos en la música popular  parece que los compositores compiten por hacer la canción más soez, más vulgar, con temas escandalosos que puedan llamar la atención a la gente, dejando de lado la calidad”.

¿Y qué proyectos prepara?

“A fin de mes me presentaré en Villa Purificación y el 2 de febrero estaré en la Feria del Tamal en Cajititlán y comenzaré presentaciones en Rojo Café. Por otro lado sigo componiendo, pero a lo que le estoy dedicando más tiempo es a escribir. El Centro Universitario de la Costa Sur está por reeditar mi libro de cuentos Guasanas y acabo de terminar el borrador de un libro sobre cuentos de terror.Para este aún no tengo editorial”.

¿Cómo surgió el interés por este tipo de género en usted que últimamente ha tratado temas humorísticos?

“Hace muchos años en los ranchos se contaban cuentos de terror, de aparecidos, de ánimas y de tanto contarlos, la gente para quitarles lo repetitivo, le daban un giro y terminaban la historia con algo curioso, algo humorístico y a mí me gustaban mucho esas reconstrucciones de las historias consabidas que todo mundo conocía, y que muchas veces la gente le daba un giro sorpresivo para reírse, de ahí nació la idea, el libro (risas)”.