Han caído hasta 95% las ventas en Valencia

Solamente atienden alrededor de cinco a siete mesas los fines de semana, cuando antes tenían el lugar lleno y atendían a más de 300 personas.
Comerciantes de la presa piden a las autoridades cumplan sus promesas de hacer difusión al municipio
Comerciantes de la presa piden a las autoridades cumplan sus promesas de hacer difusión al municipio (Eduardo González)

Guadalajara

Los comerciantes de la presa Valencia o Hurtado se encuentran en situación crítica, ya que señalan que después del derrame de melaza que provocó la muerte de todos los peces en el embalse, sus ventas han caído hasta en un 95 por ciento.

Desde el mes de julio, los restaurantes lucen vacíos, muy poca gente acude a los a la orilla de la presa, aún siente desconfianza tras la contingencia por la muerte de peces a finales de junio.

“La gente está asustada, tiene el temor que el pescado se está sacando de la presa para venderse en los establecimientos, pero no hay nada de pescado en la presa y todo esto nos esta afectando”, señaló Martín, un empleado del restaurante El Valencia.

En el restaurante El Valencia aseguran que solamente atienden alrededor de cinco a siete mesas los fines de semana, cuando antes tenían el lugar lleno y atendían a más de 300 personas. Solamente tres de los 16 restaurantes están abriendo sus puertas, aunque las ventas ni siquiera alcanzan para los sueldos de las dos o tres personas que están laborando.

“Al 100 por ciento no hay entrada de dinero, no hay entrada de gente, el camino que esta en mal estado y por eso la gente tampoco viene. Ahorita somos cinco a seis personas las que estamos trabajando y no sale ni siquiera el sueldo”, aseguró Martín.

Los encargados de los restaurantes de la presa Valencia aseguran que compran pescado a unos productores de la zona de La Concha, en el municipio de Tlajomulco de Zúñiga, ya que en la presa no hay peces.

Entre los tres restaurantes que abren se compran 20 kilos de mojarra que tiene un costo de 900 pesos, cuando antes compraban 200 kilos solamente para el fin de semana.

Anteriormente se compraban 90 kilos de filete de pescado, ahora solamente adquieren diez kilos, al igual que de camarón.

En el restaurante El Toscano la situación es similar, Mónica Reyes Lazo, empleada del lugar, reporta una baja del 100 por ciento en sus mesas. Señala que la falta de trabajo provocó el despido de cinco trabajadores

“Antes había muchísima gente y ahorita ni las moscas se paran, de aquí nos manteníamos todos y ahorita la verdad andamos buscando donde haya trabajo, muchos de los muchachitos tuvieron que salir a trabajar fuera”, dijo.

“Ya no quieren comer aquí porque piensan que el pescado es de aquí, pero el pescado no es de aquí, nos lo traen de Tlajomulco para que la gente no tenga desconfianza y venga a la presa”, señaló Mónica Reyes Lazo.

Los comerciantes de la presa piden a las autoridades cumplan sus promesas de hacer difusión a San Pedro Valencia y no permitan que los negocios se vayan a la ruina, ya que muchas familias dependen de estos negocios.