Bosques de Jalisco, la generación perdida

Uno de los principales silvicultores de Jalisco, Javier Magaña, pone el dedo en la llaga: las nuevas generaciones de dueños y de profesionales forestales no han rescatado al sector.

Guadalajara

Javier Magaña Cárdenas ha estado cerca de toda la transformación forestal que llegó a Jalisco desde la asesoría de Fundación Chile, a mediados de los años 90, traídos por el gobierno estatal de Alberto Cárdenas Jiménez. Hoy, dos décadas después, advierte que no se han podido consolidar más que unos cuantos proyectos, pues ni los dueños del bosque ni las generaciones recientes de profesionales forestales han estado a la altura del desafío.

"A los que se han puesto a trabajar en serio, tienen un común denominador: les ha resultado negocio; los bosques que están siendo aprovechados, se puede demostrar una y mil veces, que están mejor conservados; yo soy del Sur de Jalisco, y con todo y el boom del aguacate, sigo pensando que es más negocio en el largo plazo el bosque; los indicadores internacionales me dicen que el valor de la madera siempre se va a mantener, y el volumen que yo tenga va a tener un precio real en cada etapa de cosecha", sostiene.

Pero el sector está paralizado por las malas costumbres de los productores; "es hora de que ya nos dejemos de quejar los dueños y poseedores del bosques, y de pensar que el gobierno nos va a resolver el problema; la verdad es que nosotros tenemos que arreglar el problema, al gobierno lo que se le debe pedir es que sea un facilitador, que nos permita hacer las cosas, que regule, porque es un bien público y social, yo lo entiendo perfectamente, pero hay actores como los industriales del aserrío, como los profesionales forestales, a los que no les va a gustar el análisis: las nuevas generaciones de profesionistas forestales no entienden lo que está pasando, y, en teoría, son los grandes extensionistas que harán grande el sector forestal; y por el lado de los dueños, insisto, es mi propiedad, es mi bosque, y yo soy el responsable de hacerlo productivo, y nadie más; y que el funcionario público entienda que debe ser un facilitador, y no dueño de la verdad.

- Porque se ha documentado una sobrerregulación en los trámites forestales...

- Así es; el funcionario público, sobre todo el normativo, se sube al puesto y cree que llegó a una posesión de poder y que es dador de beneficios o los retira a quien él quiera, y a lo mejor ni siquiera es así, pero es la percepción que tenemos afuera, al grado que como productor forestal es más fácil hacer un aprovechamiento clandestino, que ir a un aprovechamiento legalizado.

Magaña Cárdenas, como propietario, vivió la experiencia de la larga y monopólica concesión de Atenquique; ha realizado proyectos controvertidos como la matarrasa de un bosque de pinos de su propiedad bajo la asesoría de Fundación Chile, en Tecalitlán (1998), y sostiene el vivero más notable del sur de Jalisco con el apoyo del técnico más reconocido en el tema: José Villa Castillo (también director del parque nacional Nevado de Colima).

Es un convencido de que el bosque natural es el futuro de la silvicultura. "La riqueza del país sigue estando en los bosques naturales, no obstante el gran impacto que ya están teniendo las plantaciones forestales del sureste (Tabasco, Veracruz)". La crisis de productividad en que se sumergió el país en los últimos 20 años, no obstante la consolidación de instituciones como la Comisión Nacional Forestal (Conafor), puede tener un aspecto institucional, pero sin duda lo tiene a nivel de los dueños.

"La sociedad y los actores del sector forestal, llámense industriales o propietarios, es grande: se desentendieron del bosque y lo vieron como si fuera una ubre que no se iba a secar; por el lado institucional, en lugar de impulsar una mayor productividad se defendieron sobrerregulando, entonces como que las dos partes no hemos entendido que la salida natural es una conservación productiva.

Esto significa que la conservación no puede ser ajena a la producción, es de interés social que ambas estén ligadas.

Los legisladores, en un terreno muy populista se dedican a prohibir y a prohibir, porque eso les vende entre los grupos ambientalistas, pero los ambientalistas modernos no creen tampoco ya en eso".

- ¿No comprenden el problema del bosque?

- Si nos ponemos estrictos, es la falta de preparación de nuestros legisladores y su terrible ignorancia la que nos lleva a estos callejones sin salida.

Y te suena fuerte, pero los funcionaros te dicen, es que yo no puedo hace nada, porque eso dice la ley y yo estoy obligado a cumplirla.

Y si queremos sensibilizar e irnos una visión de conservación productiva de los bosques y darle el impulso que requieren las plantaciones comerciales, el primero que tiene que ponerse las pilas es el legislador.

Por ejemplo, yo prefiero mil veces que mi afore o mi fondo de retiro esté en una plan-tación comercial o en un bosque natural, que de beneficios en 10, 15 o 20 años, que en una inmobiliaria que hace casas para el Infonavit, y que me puede llevar al fracaso.

O que las pida prestadas el gobierno para hacer una Villa Panamericana (como las que se hicieron en Zapopan), o que las pida para hacer una aventura turística en Chalacatepec (al Sur de Jalisco).

¿Por qué no se da al bosque esas oportunidades si es inversión segura?, se preguntó el especcialista


Discuten Ley forestal

El Congreso de la Unión está entrando en fase de discusión de diversas propuestas de la nueva Ley Forestal, bajo la premisa de generar un cuerpo de leyes más simplificado que permita resolver la sobrerregulación: se han documentado 50 trámites para lograr obtener un permiso de aprovechamiento, lo que deriva en hasta nueve meses de espera. Hay riesgos: el Partido Verde Ecologista de México se ha ido demasiado lejos, y está planteando darle todo el ámbito normativo a la entidad de fomento, que es la Conafor, lo que transformaría a esta en juez y parte, lo que preocupa a los conservacionistas.

Algunos números

65 millones de hectáreas de México, casi un tercio de su superficie total, es forestal

40% descenderá el presupuesto de la Conafor en 2017, lo que reducirá apoyos a los productores

1 es el lugar en el mundo que tiene México como sustentador de sistemas productivos comunitarios exitosos, tipo Nuevo San Juan, Pueblos Mancomunados de Oaxaca o Ejidos de Durango y Chihuahua