“La arquitectura mexicana es muy humana”: Víctor Legorreta

El prestigioso arquitecto, integrante de una dinastía que ha dejado huella en la arquitectura nacional, visitó ayer la ciudad para impartir conferencia y aportar reflexiones sobre el oficio.
Archivo Milenio
(Esteban Tucci )

Guadalajara

La arquitectura es una de las principales expresiones artísticas por las que Guadalajara es una de las ciudades más visitadas “y de las más agradables, a las que siempre da gusto volver”, afirmó ayer en entrevista exclusiva para MILENIO JALISCO el prestigioso arquitecto Víctor Legorreta, integrante de una dinastía que además de dejar huella en la edificación nacional, ha llevado ese sello a diversas partes del mundo.

El artista y empresario, quien es Miembro Honorario del Instituto Americano de Arquitectura (AA), participó ayer en el segundo día de contenidos de la edición 2013 de Construexpo, la feria más importante del ámbito de la construcción en la zona occidente del país, mismo que arrancó actividades el pasado miércoles 30 y concluye hoy viernes 1 de noviembre teniendo como sede a Expo Guadalajara.

Legorreta ofreció una conferencia en la que mostró parte de las obras más reciente de L+L, su prestigioso despacho con agenda internacional, que lo mismo ha desarrollado proyectos en la capital nacional e interior del país, que en lejanas naciones como en Qatar, invitó a la reflexión sobre el futuro de la arquitectura.

“Me encanta venir a Jalisco, es tierra de grandes arquitectos como Ignacio Díaz Morales y Luis Barragán, es un territorio en el que hasta el clima permite que se genere una arquitectura interesante”, declaró el hijo del célebre Ricardo Legorreta, quien falleciera en 2011. Añade que en México, a todas las personas les gusta la arquitectura, al margen del nivel socioeconómico, sean o no expertos en el tema pues considera que la gran evidencia de la edificación bien hecha es el enlace entre armonía y funcionalidad, que suele traer implícita la creatividad.

Considera que al igual que toda la arquitectura emblemática del país, la de Jalisco es valorada a escala mundial “porque es muy humana, esa es la principal cualidad. Permite que los usuarios disfruten de lugares gratos, un ejemplo muy sencillo son las terrazas. La mezcla de nuestras raíces, tanto las prehispánicas como el periodo colonial, son de gran fuerza”.

Considera que lejos de ser un inconveniente, es muy positivo que arquitectos del extranjero participen en el desarrollo del país, y que talentos de México sean solicitados en Europa y Asia. “En nuestro caso, nos da mucho orgullo que nos llamen de otras partes del mundo y no lo hacen porque nos consideren genios a mí y a mi equipo, sino porque nos relacionan con el sello de la arquitectura mexicana, que es respetada; eso es un honor y un gran compromiso”.

Apunta que la identidad arquitectónica de un país como México, que convive con la llegada de varias tendencias y estilos internacionales debido a la globalización y su valor turístico y cultural, no corre peligro “siempre y cuando el arquitecto desarrolle proyectos con sinceridad. No se vale experimentar por capricho o negarse a explorar. La buena arquitectura se hace con pasión”.

Respecto a las nuevas generaciones de arquitectos y constructores afirma que, “por fin es común ver que hacen equipo; los egos quedan atrás”, concluyó.