Urge aumentar la inversión en ambiente para frenar desastres

José Esteban Castro, coordinador de la red internacional Waterlat-Gobacit e investigador de la universidad de Newcastle, alerta por la tendencia al abandono de esa obligación por el Estado.

Guadalajara

Mientras el huracán Patricia se acercaba a gran velocidad a las costas de Jalisco, en la capital del estado, José Esteban Castro, coordinador de la red internacional Waterlat-Gobacit e investigador de la Universidad de Newcastle, Inglaterra, alertaba sobre la urgencia de establecer importantes inversiones para garantizar la conservación de los ecosistemas naturales, ante el valioso papel que cumplen para proteger de extremos climáticos y la dotación del servicio básico de las comunidades humanas: El agua.

"La situación de desastres crecientes por eventos climáticos extremos parece que ya es el patrón, y en el caso nuestro hemos visto que los gobiernos prácticamente son inertes en el tema del presupuesto en el tema ambiental; incluso los gobiernos progresistas que tenemos en Latinoamérica yo tengo un proyecto que tiene que ver con eso, analizarlo con más detalle; como digo vulgarmente, sé qué es lo que hace la derecha cuando llega al poder en general, van a trabajar a favor de los empresarios, pero me preocupa que la izquierda haga lo mismo, porque suele pasar, y ahí debería haber una base moral diferente para esa acción", destaca en entrevista con MILENIO JALISCO.

De entrada, sean del color ideológico del que provengan, no ven lo ambiental como prioritario; "lo que sí hemos visto es que lo que radicaliza la acción y obliga a que los gobiernos se metan en esto son los temas de agua y salud, y eso pasó en Argentina: hay una cuenca que ahora la Corte ordena al gobierno limpiarla, pero no es por ambiente ni es por el río, es porque se demostró el impacto sobre la salud, en la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos, y entonces la asamblea llevó el tema a la Corte; de este modo, creo que los gobiernos el tema del ambiente se lo sacan muy rápido, siempre hay otra prioridad, pero la salud, porque son los cuerpos de la gente, no, y es un área que hay que profundizar más: La lucha política debe tomar el tema de la salud con más seriedad, porque ahí es donde pone acción el gobierno, porque con la salud no se juega, aunque sí se juega mucho como estamos viendo".

- En esa lógica, los desastres por la pérdida de servicios ambientales amenazan la vida de las personas; y hay muchas asentadas en lugares inadecuados por intereses de especulación, sin importar la planeación, más allá del negocio...

- Sí, planificación se volvió una mala palabra en los últimos 20 años, porque el mercado es una cuestión de ganancias de corto plazo, con pocas excepciones, por ejemplo, las empresas de seguros pueden ser buenas aliadas ahí, en esta lucha, porque por regla se les pide que piensen en el largo plazo, y de hecho tienen que invertir en largo plazo; entonces las empresas de seguros sí están preocupadas por el cambio climático, porque tienen que pagar, entonces no todos los capitalistas están en la misma olla, ahí tenemos un sector que puede ser un aliado por los efectos del cambio climático, pero es un tema mercantil y también hacen negocio. Por eso debemos presionar a los gobiernos para imponer la planificación de mediano y largo plazo.

- En la realidad, es una tarea que sólo los gobiernos pueden hacer...

- Sí, sólo los gobiernos, y no en una acción subordinada al lucro y a la cuestión privada de ganancias [...].

El académico señaló que lo que busca la red que coordina y muchos movimientos mundiales en defensa del derecho al agua es "la democratización de la gestión del agua en casi todo el mundo", y asegura que en el tema ni siquiera las democracias europeas garantizan la consulta a sus pobladores, por eso "es una lucha permanente".

Obras de gran trascendencia regional como la presa El Zapotillo, en Los Altos de Jalisco, o la hidroeléctrica de Las Cruces, en Nayarit, están dentro de la observación del investigador. "Este es también un tema de intereses, y muchas veces la política, como en otros temas que son paralelos, está en función de intereses privados; hay obras que se hacen sin que hagan falta, y no solo aquí: estuve en España el mes pasado y un colega me llevó a un aeropuerto que se construyó sabiendo que nunca iba a ser utilizado, y lleva el nombre del político que lo llevó a construir; así que no solo somos los países latinoamericanos.

No obstante, no se trata de condenar a priori a la infraestructura. "Yo diría que la infraestructura, e incluso las grandes infraestructuras, pueden ser necesarias, no hay que demonizar la infraestructura, pero muchas veces no lo es; aquí la cuestión es ver cuándo es necesaria, y cómo se decide, esa es la cuestión, cómo se va a pagar y a quién va a beneficiar".

La reunión internacional Waterlat-Gobacit, que se realizó la semana pasada en Guadalajara, pretende hacer eco a las luchas sociales de numerosos movimientos por el agua en el mundo. En esta ocasión se reunieron representantes de 21 países. Esteban Castro sostiene la necesidad de que el trabajo de científicos y académicos converja con el de los activistas comunitarios ante la evidente debilidad de estos últimos para hacer frente al juego de los grandes intereses de la "tecnocracia del agua".