Tráfico vehicular, la principal fuente de contaminación auditiva

Especialistas de la UdeG han presentado una propuesta para reformar el reglamento municipal y mejorar la atención al fenómeno.
En el día se registran hasta 90 decibeles.
En el día se registran hasta 90 decibeles. (Mariana Hernández)

Guadalajara

La música a todo volumen por las noches es la causa más recurrente de las 750 quejas  que se han impuesto en Guadalajara y Zapopan en los primeros diez meses de este año, pero la principal fuente de contaminación auditiva en esta zona metropolitana si acaso le ha pasado desapercibida: es el tráfico vehicular.

La directora del Instituto del Medio Ambiente y la Comunicación Humana del Centro Universitario de Ciencias Biológico Agropecuarias (CUCBA), Martha Georgina Orozco Medina, indicó que por cantidad, el tráfico vehicular “es el que genera de manera constante más contaminación acústica”.

Aclaró que se habla de contaminación auditiva o acústica cuando el ruido supera los niveles tolerables, ya sea por el volumen, por la intensidad o la frecuencia a que se expone. “Cuando no permite la concentración en las tareas o cuando limita la comunicación entre dos personas también hay contaminación”, dijo.

El Instituto del Medio Ambiente del CUCBA realizó un estudio comparativo de experiencias de ruido en diversas ciudades de América Latina del que se desprende que la ZMG “en términos de intensidad está a la par que cualquier urbe en el mundo, pero a diferencia  de otras aquí no hay un monitoreo, pues no es un contaminante que preocupe a la autoridades hasta el momento y no lo toman en cuenta”.

Este equipo de investigadores ha presentado una propuesta al Ayuntamiento de Guadalajara para reformar el reglamento municipal y tener una mejor regulación en esta materia; tanto para fuentes fijas como fuentes móviles, y más allá de los lineamientos generales de la Norma Oficial Mexicana NOM 081-ECOL-1994, que establece los límites máximos permisibles de emisión de ruido en 68 decibeles durante el día y 65 decibeles durante la noche; pues apuntan que hay muchas lagunas, sobre todo en el seguimiento y los criterios para atender el fenómeno.

Orozco Medina comentó que la exposición al ruido en las ciudades es mayor durante el día, aunque por estar despiertos sea menos perceptible su molestia. La especialista refirió que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que sonidos más allá de 65 decibeles ya van a influir en un deterioro de la salud, sin importar el horario.

“Y es muy frecuente que encontremos en el tráfico de la ciudades setenta, ochenta y hasta noventa o más decibeles. Para que nos demos una idea de la gravedad, en una industria generar 90 decibeles ya requiere que  el trabajador se proteja con tapones auditivos”, citó.

MILENIO Jalisco dio a conocer que en Guadalajara y Zapopan han recibido más de 750 quejas en este 2013 por ruido e impuesto 112 clausuras a establecimientos que generan contaminación auditiva (Noviembre 18 de 2013), pero no hay registro continuo de los contaminantes acústicos que suponen las empresas.