Tiroteo causa alarma en "Tepa"

Vecinos de la colonia Jardines de Oriente grabaron con sus celulares la refriega; la casa en donde se atrincheraron los delincuentes fue destruida.

Tepatitlán

Sólo ruinas fue lo que quedó de la casa en donde cuatro sujetos se atrincheraron la tarde del martes para enfrentarse a balazos con elementos de la Fiscalía General del Estado en Tepatitlán.

La finca quedó destruida por las granadas que ahí explotaron y arrebataron la vida de tres oficiales, entre ellos Rubén Landeros Romo, director operativo de la policía estatal.

Las paredes de la vivienda de dos pisos colapsaron tras las detonaciones de los artefactos que uno y otro bando se lanzaron para intentar someterse. Las fachadas vecinas también sufrieron estragos, pues los impactos de bala de grueso calibre sobresalían en el paisaje, así como los automóviles que resultaron afectados en el tiroteo que causó temor en los residentes.

Los escombros aún estaban ahí, así como los casquillos percutidos que los peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses recolectaban como evidencia de uno de los enfrentamientos más fuertes que se han registrado en el estado.

En una de las habitaciones de la casa, en el suelo estaban las cajas con las municiones que los sujetos usaron para atacar a las autoridades. El grueso calibre habla de qué tipo de armamento fue usado contra la policía. Además, en uno de los closets había ropa colgada, simples playeras y pantalones que se presume serían de los moradores.

Lo que se supone habría sido el patio de la casa quedó al descubierto, pues ahí se hallaba el tanque de gas que explotó durante el tiroteo, cuando una de las balas lo atravesó.

Vecinos y mirones no salían de su asombro por lo sucedido y entre ellos platicaban cómo vivieron las tres horas que duró la refriega en la que además fueron abatidos cuatro supuestos integrantes de una célula de secuestradores. Unos comentaban lo que escucharon, otros lo que habían leído en los periódicos y unos más lo que habían visto en las redes sociales, pues diversos videos del enfrentamiento, grabados por civiles, circularon por la red como testimonio de la violencia que se registra en la zona.

El tiroteo ocurrió cerca de un plantel del Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos de Jalisco (CECyTEJ), lo que causó histeria en sus 300 alumnos, quienes decidieron no asistir a clases ante el temor de un nuevo enfrentamiento, lo mismo pasó en otras escuelas, pues los padres temían por la integridad de los niños y jóvenes.

Tania se armó de valor y con algo de temor volvió a la escuela, pero sólo para recoger su mochila, pues entre el pánico de los disparos y la incertidumbre de no saber qué pasaría, salió corriendo dejando sus pertenencias.

“Primero escuchamos como tres disparos seguidos y nosotros hicimos como que no pasó nada, entonces volteó el maestro y nos dijo ‘chavos es una balacera’, nosotros nos empezamos a reír, pero luego todos se aventaron al piso y después se escuchó un bazucazo, fue cuando todos comenzaron a correr y a llorar”, relató con cierto nerviosismo la jovencita.

El momento que describe Tania fue justo cuando los policías del estado tenían sitiada la escuela y usaron su azotea para poder llegar hasta el lugar en donde estaban atrincherados los delincuentes. Los disparos no cesaron en ningún momento.

“Todos comenzaron a rezar y nos calmamos, después todo fue peor, comenzaron a llegar a la escuela y aventaron cosas más grandes, como granadas y de todo […] marcamos a la policía y nos decían tranquilos que mantuviéramos la calma”, añadió la testigo.

El instinto de conservación de Raúl lo llevó a proteger a sus hermanas, a las que escondió debajo de la cama, pues estaban solos en casa. “Mi mamá nos marcó por teléfono y nos dijo que nos metiéramos al último cuarto y nos escondiéramos debajo de la cama”, narró el menor, que terminó por confesar que durante las tres horas del enfrentamiento el sueño lo venció hasta que todo volvió a la tranquilidad.

Cadáveres, sin nombre

Los cuatro sujetos que fueron abatidos por elementos de la Fiscalía General del Estado en el enfrentamiento que se registró en la colonia Jardines de Oriente, en el municipio de Tepatitlán no han sido identificados, informó el agente del Ministerio Público adscrito al Servicio Médico Forense.

Uno de los cuerpos corresponde a un hombre de 35 a 40 años de edad, de 1.70 metros de estatura, tez morena, pelo corto y oscuro. Como seña particular el forense informó que en el hombro derecho tiene un tatuaje en forma de águila, mientras que de los otros delincuentes no se dieron datos específicos.

El resultado de la necropsia realizada a los elementos del Comisionado de Seguridad Pública del Estado que cayeron en el cumplimiento de su deber consta que la causa de muerte fue heridas producidas por las esquirlas de las granadas de fragmentación que arrojó el grupo de civiles.