Terminó la restauración provisional de la playa

Se abre el debate para alcanzar acuerdos sobre los cambios de fondo que deben hacerse en la infraestructura para evitar futuros daños a la costa.
De manera paulatina la zona se recupera a poco más de tres años que llegó el huracán Jova.
De manera paulatina la zona se recupera a poco más de tres años que llegó el huracán Jova. (Agustín del Castillo)

Barra de Navidad

Alrededor de 166 millones de pesos lleva aplicada la restauración de la playa de Barra de Navidad, en la Costa Sur de Jalisco, pero esa enorme inversión, que duplica la derrama económica anual del turismo en el pequeño puerto, podría diluirse literalmente en el mar si no se avanza hacia una segunda etapa de rehabilitación ambiental de la zona.

Los responsables del proyecto dan un plazo de cinco años para que  la infraestructura construida se rinda ante el proceso erosivo permanente del océano y la pérdida de funciones del ecosistema lagunar contiguo –proceso que data de más de cuatro décadas-, sin olvidar que los mares del planeta ya están inmersos en el ascenso de nivel causado por el derretimiento de los polos, una agenda que muchos prefieren ignorar.

“Por eso necesitamos acercarnos lo más posible a las funciones originales del ecosistema que destruyó el ser humano”, advierte Antonio Morán Araiza, ex alcalde y prominente actor en Todos Unidos por Barra, una asociación cívica que detonó tras la crisis generada por el paso del huracán Jova, en 2011, y luego de dos años seguidos de desatenciones gubernamentales ante la playa destruida y la economía colapsada.

“Hubo voluntad política del gobierno del estado y se hizo esta inversión; no creo que haya un desinterés en no seguir adelante, creo que esto va para adelante y podemos ayudar a la naturaleza a ser más grande, con las condiciones modernas y los cuidados que se pueden tener ahora; puede resurgir esto mucho mejor, con las técnicas de conservación que hoy se conocen”, señala optimista, aunque reconoce que hay resistencias fuertes de algunos empresarios turísticos para recuperar las funciones prístinas de la cuenca, que nace en las montañas de Cuautitlán.

Desde las alturas comienzan los problemas: una deforestación masiva genera el ingreso anual de miles de toneladas de azolve. A esto se agrega los cambios realizados en el propio cuerpo de agua costero por desarrollos turísticos, en particular dos marinas que borraron una isla interior y alteraron la barra con un espigón que cambió las corrientes y el flujo de depositación de arenas fluviales hacia la playa. La acción del mar hizo el resto (MILENIO JALISCO, 16 a 19 de julio de 2013).

No obstante, se vive un presente de confianza entre los habitantes de la localidad, especialmente los prestadores de servicios turísticos. Hugo Morett García, dueño de Sea Master, no tiene más que palabras de agradecimiento con la reconstrucción de la playa.

“Nosotros estamos confiando en la inversión del gobierno del estado, y se agradece su intervención, que se le apueste a que esto dure y perdure; ya sabemos que con la naturaleza no podemos competir ni podemos doblegarla; la naturaleza siempre se va a imponer; sin embargo, creemos que la inversión que están haciendo ahorita es para que pueda ser sustentable; como afectado en lo personal estoy agradecido con el gobierno y las personas que apuestan por este proyecto, con las universidades que nos han estado apoyando, con toda nuestra clientela nacional, internacional que se da cuenta que la Barra que hace dos años se había terminado, ahorita es una Barra nueva, recién nacida de nuevo, y ahora necesitamos que nos visiten y volvernos a aclientar como destino turístico”, refiere el empresario.

Enrique Godínez, investigador de la UdeG, dio a conocer los datos generales de la restauración provisional: se reconstruyeron más de 520 metros de playa con materiales provenientes de la laguna –cuyo dragado fue cercano a 25 por ciento de su azolve-, se aseguraron las construcciones de la playa y se establecieron a 80 metros de la línea de litoral, 400 metros de arrecifes artificiales que tienen como función frenar la energía del mar, con el beneficio agregado de la conformación de un nuevo santuario de reproducción de especies marinas de alto valor comercial.

“El primer resultado fue estabilizar suelos y nivelar estructuras cercanas a la playa, así como formar dunas, cuyo núcleo es una estructura rocosa revestida por un cemento polimérico que le da soporte; con esto se resguardan vidas humanas e infraestructura […] en la laguna fueron removidos sedimentos y desazolvaron el primer vaso de este cuerpo de agua; es decir, su zona más cercana a la playa, lo que permitirá restituir algunas de sus funciones vitales como hábitat y crianza de varias especies de peces de importancia comercial, además de recuperar parte de su navegabilidad”, añadió.

Por su parte, el responsable de los trabajos por la empresa contratista Urelif SA de CV, Antonio Morán Orozco, destaca que se espera entregar el proyecto terminado en cuestión de semanas; la maquinaria ya realiza los últimos trabajos para liberar la playa, se establecerá un andador turístico en el lindero con las construcciones, y del lado de la laguna, se introducen plantas de ornato que reducirán la erosión al cuerpo de agua.

En una segunda etapa, se deberá hacer el dragado completo en la laguna de casi 600 hectáreas, la más grande del Pacífico jalisciense; luego se deberá plantear la posibilidad de recuperar el funcionamiento hidrológico con la eventual restauración de una isla interior y la reapertura de bocas que permitían el paso de las corrientes. Especialmente polémico es el tema de remover el espigón que se construyó a finales de los años 80 para propiciar la marina más grande que existe hoy, además de playas artificiales en la península de San Francisco o La Culebra; “serán asuntos que deberá discutir y acordar el comité científico, no podemos adelantarnos a sus consideraciones”.

Lo cierto es que la gran inversión hecha hasta ahora no alcanza a largo plazo, si no es acompañada por una reintegración al estado de la naturaleza. “Creemos que hay las condiciones para lograrlo entre todos”, sostiene, el director de ecología de Cihuatlán, Gilberto Grijalva Sotelo.

El turismo local

 

18.89%es la oferta total de hospedaje de la Costa Sur de Jalisco

86 millones de pesos es la derrama económica anual en base al turismo

80,623 visitantes nacionales y extranjeros llegan a la laguna

30veleros y yates de recreo reciben las marinas de Cabo Blanco y Puerto Navidad

8son los grupos formalmente organizados, entre cooperativas y empresas familiares, que dependen directamente de los recursos de la laguna

155 embarcaciones menores son las que operan estos grupos dentro y fuera de la laguna

2011 con Jova se emitió una declaratoria de emergencia y se conformó el comité técnico-científico de la Laguna,el cual hizo diagnósticos, modelaciones de pronóstico y monitoreo”

2014inician las obras civiles en marzo y están a punto de concluir. Los trabajos tuvieron financiamiento estatal y federal

166millones de pesos es lo que se ha aplicado en la restauración de la playa de Barra de Navidad

5 años es el plazo que dan los responsables del proyecto para que la infraestructura que se construyó se rinda ante el proceso erosivo del océano

520 metros de playa se reconstruyeron con materiales de la propia laguna

200 millones de pesos es la inversión

Fuente: ficha del sitio Ramsar Laguna de Navidad/UdeG