Terapia con delfines mejora el ánimo y el cuidado prenatal

Entrenadores en el Mundo Marino recomiendan ocho sesiones, dos por semana.
Los delfines colocan su nariz sobre la cabeza del paciente, quien durante 15 minutos recibe el tratamiento.
Los delfines colocan su nariz sobre la cabeza del paciente, quien durante 15 minutos recibe el tratamiento. (Nacho Reyes)

Guadalajara

Entre la variedad de terapias diferentes a la medicina tradicional, existe una en la que además de beneficiar a la salud, se recibe apoyo anímico y cuidado prenatal. Se trata de la Terapia Asistida con Delfines (TAD), un acercamiento con la especie marina que se considera como la más sociable y simpática.

En Guadalajara se encuentra el Mundo Marino, donde las personas que asisten son recibidos por una familia de delfines: Risho y Olín, ambos de 30 años y padres de Nicolás, de 15 años, quienes reciben a los pacientes desde la orilla de una alberca.

La TAD se realiza a través de las ondas que genera el sonido que emiten los delfines. Éste impacta el sistema nervioso de la persona que se someten al tratamiento, generando beneficios al estado de ánimo, la coordinación motora, el contacto social, el lenguaje y el sistema inmunológico.

"Cualquier persona con problema de sistema nervioso central, llámese autismo, síndrome de Down, problemas motores, dislexia, incluso gente que tiene trastornos del sueño también las ha tomado. Gente que tiene enfermedades fuertes, dolorosas como cáncer, sida, les llega a funcionar, porque el sonar es un estímulo que llega directamente al cerebro, ayuda a la producción de hormonas y a producir analgesia a nivel cerebral", explica el entrenador de los delfines en el Mundo Acuático, Juan Pablo Ávalos.

El menor de edad o la persona que vaya a recibir la terapia entra a la alberca. Ahí es asistido por un entrenador, quien ayuda que el paciente flote boca arriba de manera que los oídos queden bajo del agua. Otro de los entrenadores llama a un delfín para que pegue su nariz a la cabeza de la persona y comience a emitir sus sonidos.

Estas terapias duran 15 minutos en las que hay la posibilidad de acariciar a los animales. De acuerdo al delfinario de Guadalajara se recomiendan un total de ocho sesiones, dos por semana. El costo por sesión es de 799 pesos para tres personas.

Otras de las actividades que hay en el delfinario está la estimulación prenatal. Las mujeres con tres a ocho meses de embarazo pueden asistir. El ejercicio se basa en ingresar a la alberca, colocarse boca arriba y el delfín se acerca al vientre para emitir sus sonidos.

"Al bebé en su desarrollo es como cuando le ponen música en el vientre, les estimulan a que empiecen a trabajar sus neuronas. A la mamá también le ayuda a sentir bienestar, un poquito de mejoría, descansar más, lo que te decía que produce analgesia, a que tengan menos dolores, a sentirse más descansada, más relajada", explica el entrenador.

En el Mundo Marino también existen actividades adicionales, que son más recreativas, como el nado con delfines.

Los delfines logran imponer a más de algún visitante por su tamaño, Olín mide 2.65 metros de largo y tiene una circunferencia 1.50 metros; pesa 221 Kilogramos. Risho mide 2.60 metros de largo y tiene una circunferencia 1.50 metros; pesa 222 Kilogramos. Sin embargo, la simpatía y su tranquilidad logran que los visitantes puedan pasar una grata experiencia y un relajado día.

Claves
De los delfines
- Se comunican a través de los sonidos que emiten
- Cuando un delfín recién nace, la madre vocaliza un primer sonido que se identifica como el nombre que le da a la cría
- Los delfines son mamíferos marinos, por lo que no pueden durar más de ocho minutos debajo del agua. Por tal razón cada periodo de tiempo debe de salir a la superficie para respirar
- Para estar alerta al momento de descansar y poder seguir respirando, los delfines sólo duermen con la mitad de su cerebro. Esto es posible ya que los hemisferios de su cerebro son independientes