Tapatíos, en conflicto con su clase política

Los ciudadanos no se sienten representados, pero es un tema común a otras nueve áreas metropolitanas de América Latina. El informe puede consultarse en Internet.
Augusto Chacón Benavides, director ejecutivo de Jalisco Cómo Vamos
Augusto Chacón Benavides, director ejecutivo de Jalisco Cómo Vamos

Guadalajara

Los políticos y los partidos están en conflicto con la sociedad de Guadalajara, que no siente reflejadas sus preocupaciones y sus demandas entre quienes dicen representarla. Y el tema de conflicto es uno de los aspectos más claros de la percepción de desigualdad que se tiene en esta metrópoli, al igual que en otras nueve de América Latina que han sido objeto de encuestas en el tema por diversos organismos ciudadanos asociados, dijo el director ejecutivo de Jalisco Cómo Vamos, Augusto Chacón Benavides.

La encuesta “tiene como objetivo general de investigación conocer las opiniones y sensaciones de los ciudadanos mayores de edad en torno a la desigualdad urbana imperante en su ciudad. El estudio se llevó a cabo en diez urbes latinoamericanas, ubicadas en diez países: Asunción, Paraguay; Bogotá, Colombia; Córdoba, Argentina; Guadalajara, México; Lima, Perú; Montevideo, Uruguay; Quito, Ecuador; Santa Cruz, Bolivia; Sao Paulo, Brasil, y Valparaíso, Chile”, señala la introducción del documento, que se puede obtener directamente en el sitio de Internet (http://jaliscocomovamos.org/images/pdf/ladesigualdad_1.pdf).

La presentación del informe corrió a cargo de Francisco Núñez de la Peña, investigador y académico del ITESO, ayer por la noche; cuenta con el patrocinio del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat), el CAF (Banco de Desarrollo de América Latina) y Fundación AVINA, en colaboración con las iniciativas ciudadanas que forman parte de la Red Latinoamericana por Ciudades y Territorios Justos, Democráticos y Sustentables (Red Ciudades). El socio local es Jalisco Cómo Vamos.

“La desigualdad es causa y efecto; por un lado es efecto de malas políticas públicas, de una mala construcción y diseño de nuestras ciudades, y por otro lado se vuelve efecto; hay asuntos de inseguridad, de convivencia, hasta de productividad […] si queremos comunidades y ciudades más tranquilas, menos propensas a la inseguridad, lo primero que se tiene que hacer es combatir la desigualdad”,
señaló Chacón Benavides.

“A partir de la desigualdad, se mide el conflicto; en Guadalajara somos una sociedad donde 70 por ciento de los habitantes sentimos que vivimos en algún tipo de conflicto fuerte, o muy fuerte; y de este grupo mayoritario, 85 por ciento afirmamos que hay un conflicto muy intenso entre partidos políticos y ciudadanos, es decir, una ruptura con la clase política, y el puente que deberían ser los partidos políticos”, añadió.

Pero la percepción va más lejos, “la gente opina que hay conflicto entre ricos y pobres, entre empresarios y trabajadores, incluso conflictos de género, y esto tiene que ver con la desigualdad, con la manera de sentirnos como nosotros”.

Si esto se toma de manera práctica, “hay ahí un asunto a atender, los tapatíos sienten que la desigualdad no propicia un buen acceso a la salud, la educación y buenos ingresos”; paradójicamente, les gusta su ciudad, “no quisieran dejar de vivir en ella” y eso debería obligar aún más a los gobiernos a generar esquemas más igualitarios de desarrollo social.