Reordenamiento del Baratillo, inexistente

La promesa del ayuntamiento de que el popular tianguis sería el modelo a seguir en la ciudad de Guadalajara se quedó en eso, sólo en promesa.
Muchos comerciantes se retiran después de la hora permitida
Muchos comerciantes se retiran después de la hora permitida (Carlos Zepeda)

Guadalajara

El tianguis del Baratillo mantiene su tradicional colorido, la inimaginable variedad de productos, pero sobre todo, su gran desorden, la venta de productos pirata y otros al parecer robados, de animales de cualquier especie y de corrupción por la renta y cobro de espacios.

En general prevalece el desorden. Desorden que, hace casi nueve meses, funcionarios del Ayuntamiento de Guadalajara anunciaron que desaparecería y que los primeros resultados notables se verían en dos meses. La promesa que hicieron de que el popular lugar sería el modelo a seguir para los tianguis de la ciudad de Guadalajara porque se haría un reordenamiento integral se quedó en eso, sólo en promesa.

No pudimos conocer la razón por la que se suspendieron los operativos y el resto de acciones de reordenamiento que comenzaron el año pasado con el fin de evitar las innumerables irregularidades que suceden cada domingo. Aunque en repetidas ocasiones se solicitó una entrevista con el jefe de la unidad de Tianguis del Ayuntamiento de Guadalajara, Cosme Morán, no hubo una respuesta positiva.

Hace casi nueve meses, Cosme Morán declaró a MILENIO que lo que pretendían en el Baratillo era que éste se convirtiera en el modelo para los tianguis de Guadalajara y que ya trabajaban en un reordenamiento (20 de mayo de 2013).

El reordenamiento evidentemente se quedó en un plan al que ya no se le dio seguimiento: una visita al tianguis deja claro que los problemas que buscaban resolver se mantienen y que los primeros pasos que dieron ya se revirtieron.

Los primeros problemas graves que se detectaron y que empezaron a combatir fue la presencia de 140 puestos que comenzaron a instalarse en la calle 40, desde Puerto Melaque y que cerraban 12 cruceros; hubo operativos en los que participó la policía municipal para dejar libre la vialidad. El jefe de Tianguis comentó que el Baratillo ya no debería crecer ni extenderse más. Y aseguraron que los comerciantes que se quedaran deberían respetar el horario de retirarse a las 16:00 horas, pues el ex titular de Inspección y Vigilancia, Salvador Orozco Santillán, detectó que a las 17:00 horas seguían vendiendo y complicaban la llegada de los equipos de limpieza.

La venta de artículos pirata de marcas reconocidas y registradas, como ropa, zapatos o bolsas y otros productos o la venta de especies de animales, cuya venta es prohibida, fue señalado como otro de los problemas, “es un secreto a voces”, declaró el entonces titular de Inspección y Vigilancia.

Los comerciantes que se instalaron en la calle 40, a quienes retiraron algunos meses en un operativo en el que participaron inspectores y policía, ocupan de nuevo la calle. Uno de ellos comentó que después de ese operativo se mantuvo presencia de policías en la calle para impedir que regresaran, “sí, hasta había policías aquí; ahorita ya regresamos, ya no hay problema. O no sabemos, a lo mejor todavía no estamos seguros aquí”. Además, el tianguis sigue creciendo y los comerciantes encuentran espacios para vender sus mercancías, un par de jóvenes que venden nieve de garrafa aseguran que son nuevos, llegaron hace tres meses al espacio que ocupan.

El horario, sigue sin respetarse. ¿A qué hora se van del tianguis? La respuesta de varios de los comerciantes es que la hora de retirarse es a las 16:00, pero que no hay problema, que la mayoría se quedan hasta después de las 17:00 horas.

De los productos pirata y robados, no hay duda, ahí siguen vendiéndose. Se encuentran los modelos más recientes de celulares, hay lavadoras, refrigeradores y, por supuesto, animales, “ahí encuentras de todo, cualquier animal que quieras, te lo consiguen”, afirman los propios comerciantes. Quizá para evitar problemas, hay cartulinas que advierten que no se permite tomar fotos.

 

LAS PRIMERAS ACCIONES

-El año pasado MILENIO dio a conocer el plan del ayuntamiento para que el Baratillo fuera el modelo de los tianguis en la ciudad por su orden.

El primero de los operativos realizados fue el 28 de abril de 2013, como respuesta a un reclamo de los vecinos que llegó al alcalde Ramiro Hernández, quien dio indicaciones para comenzar acciones en ese espacio. Los vecinos se quejaron de que los comerciantes habían tomado las calles y obstruían varios cruceros. Entonces comenzaron las acciones para reordenar el tianguis más grande de América Latina: inspectores del ayuntamiento llegaron a las 3:00 am para impedir que se instalaran los comerciantes que se encontraban en lugares prohibidos y además sin permiso municipal. En esa ocasión evitaron que se colocaran 140 puestos que cerraban 12 cruceros, en las calles 40 y Puerto Melaque, “si además de ese bloqueo se suman las calles cerradas porque se asienta el Baratillo y que hay cierre de calles por la Vía RecreActiva, teníamos una zona importante totalmente paralizada”, indicó hace un año quien fuera en ese momento el titular del área de Inspección y Vigilancia, Salvador Orozco Santillán, que fue cesado de su cargo después de que denunció corrupción en el programa para limpiar ambulantes del centro histórico.