Rastrillos se compraron para estar “presentable”

Joaquín Portilla, tras error en comprobación de los tampones, que MILENIO JALISCO dio a conocer, dijo que renuncia a los recursos de las casas de enlace.

Guadalajara

Tener un diputado que esté “presentable” debe tener un costo para los jaliscienses. Y más si queremos que traiga los zapatos limpios. Fue por ello que el legislador por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Miguel Hernández Anaya, decidió facturar a nombre del Congreso del Estado unos rastrillos, así como unas botas para acudir a una reunión con ganaderos, donde habría lodo.

Esa fue la explicación que dio ayer, en una conferencia de prensa convocada por diputados priistas, para informar la razón por la que pagan artículos personales con recursos públicos, que salen de la partida que reciben para “casas de enlace”.

Su compañero de bancada, Joaquín Portilla Wolff, afirmó que él incluyó por error de una de sus asistentes una nota en la que se compraron unos tampones y, ya por la noche, envió un comunicado de prensa en el que informó que si eso lastima a los ciudadanos y abona a la mala imagen de los diputados, renuncia a recibir en el futuro esos recursos.

Los legisladores fueron acompañados por el líder de la bancada priista, Miguel Castro Reynoso, quien dijo que a partir de ahora la coordinación los respaldará en la comprobación de gastos, para que se haga con base en el reglamento que esta Legislatura aprobó.

El diputado Miguel Hernández Anaya, quien es uno de los diputados que más factura comidas, afirmó que eso se debe a que vive fuera de la zona metropolitana y que muchas veces lleva a comer a sus colaboradores de la casa de enlace o a personas de su distrito.

Portilla agregó que el tema lo tiene consternado, ya que su asistente le presentó su renuncia, pero no se la aceptó. Portilla Wolff señaló que a partir de lo publicado por MILENIO JALISCO, hizo una revisión en las facturas que ha entregado al Congreso para justificar sus gastos en casa de enlace y ha encontrado más errores, como los comprobantes de compra de frutas para sesiones de la comisión legislativa que preside.

El diputado priista dijo sentirse sorprendido de que los documentos se hubieran entregado vía transparencia a este diario, cuando todavía no se ha revisado cuáles sí se aceptan como justificantes. “Ellos me dicen que porque les dio miedo y se los mandaron tal cual”, apuntó.

Por su parte, Roberto Mendoza hizo un recuento de las distancias que hay entre los municipios del distrito 19, al cual representa, para justificar el gasto de 104 mil pesos en gasolina.

Miguel Castro señaló que los comprobantes que no sean procedentes, serán devueltos a los diputados.

Claves

Las reglas

El reglamento sobre las asignaciones presupuestarias al Poder Legislativo establece que los diputados disponen de 60 días, a partir de que recibieron los recursos, para comprobar los gastos y, en caso de no hacerlo, se les debe retener la siguiente ministración.

Los diputados recibieron la primera ministración en febrero, por un monto de 46,454.93 pesos.

Luego, en marzo se les pagó retroactivo a noviembre de 2012, por un monto de 418,094.32. A partir del mes de abril han recibido mensualmente 92,909.86 pesos.

A pesar de que así lo establece el reglamento que la actual Legislatura aprobó, sobre la obligación que tienen los diputados de transparentar los recursos, el área administrativa del Congreso del Estado no ha retenido las ministraciones de recursos a quienes no han presentado informe de sus gastos.