Protegen agricultura y la ganadería por 1,100 mdp en Jalisco

Han comenzado las precipitaciones bien, pero el riesgo de que se regularice "El Niño" en agosto obligó a invertir más de 160 millones de pesos en seguros.
Con el seguro, el productor recuperará una parte del patrimonio que se pierde.
Con el seguro, el productor recuperará una parte del patrimonio que se pierde. (Milenio)

Guadalajara

El campo jalisciense está preparado para hacer frente a cualquier contingencia meteorológica, sea por exceso como por ausencia de agua durante este temporal, para lo cual se han invertido 163 millones de pesos en seguros que amparan prácticamente 100 por ciento de la producción, cuyo valor es superior a 1,100 millones de pesos, dijo el secretario de Desarrollo Rural, Héctor Padilla Gutiérrez.

En entrevista con MILENIO JALISCO, el funcionario dijo que se comenzó bien el periodo de precipitaciones para los agricultores del estado, pero en tiempos erráticos acentuados por el fenómeno del cambio climático, es indispensable garantizar recursos para afrontar eventualidades.

“Empezamos por fortuna con un temporal que hasta ahora es bueno; somos un estado fundamentalmente temporalero y a diferencia de otros estados con gran cantidad de superficie para riego, aquí apenas tenemos 95 mil hectáreas en esas condiciones; el temporal se presentó de manera oportuna, se distribuyó en todo el estado y estamos ahorita en la última etapa del proceso de siembras, sin ninguna señal de alarma con relación de exceso con las lluvias, salvo las molestias de arroyos desbordados, de caminos averiados, que son cuestiones que en relación con los beneficios, son menores”, explicó.

Por si el buen arranque no se confirma entre agosto y septiembre, “tenemos que hacer lo correspondiente para darle la mayor certidumbre al esfuerzo de la gente y cubrirnos ante fenómenos extremos a los que estamos expuestos, lo que nos ha llevado a contratar un mejor sistema de coberturas; tenemos un aumento de cobertura en relación a la cuestión de riesgos catastróficos, cubrimos 100 por ciento en relación a la siembra de temporal”.

Es decir, hay 650 mil hectáreas y una parte de la superficie de riego “con una prima de seguro contra riesgos catastróficos, que nos llevan a la posibilidad de que en caso de que se presenten, el productor recupere una parte del patrimonio que pierde y esto es una cobertura poderosa que compramos gobierno federal y gobierno del estado […] nunca se había dado una cobertura tan amplia, juntamos una bolsa de recursos de 150 millones de pesos para cubrir contra riesgos solo la agricultura, y de esos 150, 128 los puso el gobierno federal, y nosotros el resto”.

Pero hay más. “Prevemos que pueda haber escasez de lluvia, escasez de forraje, y en consecuencia pérdida de pesos y valor del ganado; allí metemos otra cobertura especializada entre gobierno del estado y federal, ocho y dos millones, para una suma asegurada de 64 millones de pesos, para el caso que se den ese tipo de fenómenos; hay además todo un proceso de evaluación para calcular ese tipo de efectos de riesgos”; por si fuera poco, agregó, “tenemos otro seguro en relación al sector pecuario, para la alta mortalidad por efecto de fenómenos extremos”.

1,162 millones de pesos, “son los alcances de los tres instrumentos que tenemos y aparte está el seguro tradicional, que lo cubre el productor y trae una parte importante de subsidio, lo saca a crédito y tiene que asegurar sus cultivos, en forma directa; el que compra ganado en operaciones también tiene que asegurarlos con sus recursos, y ese tipo de pólizas también trae un subsidio importante del gobierno federal”.

- Si ocurre un evento catastrófico, ¿cómo puede acudir un productor a pedir el apoyo?

- El procedimiento es sencillo: después de que ocurre, el productor debe dar aviso de inmediato a la oficina más cercana de la Sagarpa [Secretaría de Agricultura y Ganadería federal], allí concentra la información y hacemos en conjunto el trámite correspondiente con las oficinas centrales y se vienen las evaluaciones; hay todo un proceso, para poder determinar si es elegible o no, según el fenómeno.

Por variación climática

La presencia de la variación climática de El Niño podría confirmarse en unas semanas, e impactar con sequías en agosto hasta comienzos de septiembre

Primer productor nacional agrícola, 83 por ciento de las tierras de Jalisco tienen dependencia exclusiva de las lluvias, y el ciclo primavera-verano es el que concentra cinco sextas partes de la superficie anual; son las lluvias de los meses de junio a agosto las que permiten el crecimiento y la maduración de sus cultivos, fundamentalmente maíz, sorgo, frijol, trigo y caña

En este contexto, “en los modelos el temporal se debe comportar hasta 20 por ciento por encima de la media histórica durante los meses de junio y mitad de julio, disminuyendo a valores muy por debajo de lo normal en agosto, para recuperarse desde mediados de septiembre y octubre, fundamentalmente”

El promedio de formación de ciclones en el Pacífico oriental es de quince, unos ocho alcanzan la categoría de huracán y de estos, cuatro llegan a una intensidad mayor o igual a tres en la clasificación Saffir-Simpson. No obstante, en escenarios de El Niño, estos promedios son mayores, llegando a unos 17 ó 18 e incluso más en la temporada