Profepa suspendió el Macrolibramiento

El organismo asegura que sí hay permiso, pero se cometieron irregularidades serias que obligan a detener obras en tramos y a trabajos de restauración.
Los trabajos detenidos son en algunos tramos que se encuentran en controversia.
Los trabajos detenidos son en algunos tramos que se encuentran en controversia. (Cortesía)

Guadalajara

Dos meses después de que el núcleo Jalisco del Consejo Consultivo de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), formado por ciudadanos miembros de agrupaciones académicas y ecologistas, denunciara graves carencias legales y ambientales en las obras del Macrolibramiento de Guadalajara, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha determinado suspender parcialmente los trabajos de construcción.

En un escueto comunicado emitido en la Ciudad de México, la dependencia notificó que “suspende realización de obras y actividades de la construcción en secciones o tramos que se encuentren bajo controversia judicial”, y además, “decreta estudio hidrológico del arroyo Los Sabinos y monitoreo de flora y fauna silvestres y determinación de calidad del agua en el afluente”, además de que “se instalará centro de mantenimiento y rehabilitación de fauna así como reforestación de 600 hectáreas como medida de compensación”.

La Profepa precisa que “ordenó al proyecto vial Libramiento de Guadalajara suspender obras en las diferentes secciones de la construcción que se encuentran bajo controversia judicial, a fin de garantizar que dicha obra se desarrolle de manera sustentable y cumpla con la normatividad ambiental”.

La aplicación de medidas correctivas es variable; destacan el estudio hidrológico del arroyo Los Sabinos, ubicado en Ixtlahuacán de los Membrillos, el cual alberga ejemplares centenarios de ahuehuetes “con la finalidad de determinar los escurrimientos de agua que existen del proyecto carretero hacia dicho afluente”, pues hay indicios de que destruirá la cuenca alimentadora.

“La acción decretada por la Profepa es en atención a las denuncias ciudadanas que se han presentado en contra del proyecto […] ante ello, ordenó además el monitoreo de la fauna silvestre del lugar para determinar posibles efectos por la realización del proyecto, así como determinar la calidad del agua en el arroyo Los Sabinos […] instruyó también la instalación  de un centro de mantenimiento y rehabilitación de la fauna que ha sido localizada en los sitios en donde se construye el proyecto”.

El organismo exige la reforestación de más de 600 hectáreas adicionales a las ordenadas en la autorización del proyecto que emitió la Semarnat, “que dan un total de mil hectáreas para reforestar, con la finalidad de compensar los suelos forestales que fueron removidos”.

Asegura el comunicado que se ha sometido a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, responsable del proyecto, “a procedimiento administrativo en el cual  se le ordena abstenerse de realizar obras y actividades en diferentes secciones del proyecto, mismas que se encuentran en controversia judicial”.

Sin embargo, asegura que el Libramiento de Guadalajara cuenta con autorización de impacto ambiental; el motivo de las clausuras es que “se detectaron algunas irregularidades tales como no disponer de manera adecuada los residuos generados, así como la falta de ubicación de los sitios distintos al proyecto en donde se realizará  la  reforestación de flora característica del lugar. Por tal motivo esta Procuraduría ha ordenado abstenerse de realizar obras y actividades en diferentes secciones del Libramiento de Guadalajara, que se encuentran bajo controversia judicial, así como para garantizar a los ciudadanos que el proyecto se desarrolle sustentablemente cumpliendo con la normatividad ambiental”. Actualmente hay una decena de suspensiones judiciales, juicios de amparo, vigentes contra la obra. 

Una duda no aclarada

El pasado 14 de julio, funcionarios de la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de la Semarnat reconocieron ante el núcleo Jalisco de su consejo consultivo, que desde abril de 2013 no existe autorización vigente en materia de impacto ambiental para el Macrolibramiento de Guadalajara, obra que tiene concesionada la empresa IDEAL de grupo Carso, en una reunión realizada en el piso ocho del palacio federal, donde se ubica la sede de la Semarnat Jalisco.

Dos funcionarios de la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental, María del Carmen Caranchero Rangel, directora de Evaluación de Proyectos Estratégicos, y Raúl de Jesús Contreras Ceja, director de Instrumentos Normativos, hicieron la revelación, conforme al acta de la quinta reunión extraordinaria del cuerpo colegiado.

La directora de Evaluación de Proyectos Estratégicos “hace saber que en este momento están imposibilitados en emitir alguna pronunciación [sic] técnica ya que expone a los asistentes que existen algunos amparos y que el proyecto está en una situación jurídica que no permite el avance del mismo ya que se encuentra suspendido” (MILENIO JALISCO, 15 de julio de 2014). La obra nunca dejó de construirse. La Profepa Jalisco mandó el expediente a las oficinas centrales, que apenas ayer se pronunciaron.