Pobreza impide adherencia al tratamiento contra VIH

Ha dejado más de 35 millones de personas contagiadas en todo el mundo y 1.7 millones de defunciones anuales, pero el escenario puede ser diferente si se brinda atención integral.
La lucha de la sociedad civil pasó de buscar un cierre de vida con dignidad a que todos tengan atención
La lucha de la sociedad civil pasó de buscar un cierre de vida con dignidad a que todos tengan atención (Chema Martínez)

Guadalajara

Luis vive con VIH. A sus 40 años tiene un trabajo exitoso, una pareja estable y varios proyectos. Su círculo cercano sabe de su condición, que muchos otros ignoran y no podrían adivinar. Practica ejercicio y cuida su dieta. Luce saludable. Andrea también adquirió la infección. No tiene empleo formal, es viuda —su marido falleció de sida— y es madre de tres hijos. Se mantiene bajo control a duras penas, pues aunque está inscrita en el Seguro Popular, hay veces que no tiene ni para pagar los camiones que la lleven desde la colonia en la que vive hasta el Hospital Civil donde le otorgan los tratamientos antirretrovirales. Son las dos caras de la pandemia, en cuyo nombre se conmemora hoy el Día Mundial de Respuesta al Sida.


El sida ha dejado en poco más de 30 años a 34 millones de personas contagiadas en todo el mundo y 1.7 millones de defunciones, de acuerdo con el Programa Conjunto de la ONU sobre el VIH Sida (ONUSida). No es casual que la gran mayoría de casos se concentren en zonas empobrecidas. Sin embargo, el escenario puede ser diferente para quienes como Luis, tengan posibilidades de atención integral.


“Este 2013 y el año próximo van a ser años de cambio, porque la respuesta al VIH/sida ha estado transformándose. Ya no estamos hablando de una situación donde hay muchas muertes y nuestra meta era que tuvieran una muerte digna. El desafío hoy es que las personas se mantengan adherente al tratamiento”, sostiene Paul Van Scott Carbailo, coordinador general de VIHas de Vida, Centro de Atención Integral en VIH-SIDA, AC.


El tamaño del desafío es enorme, admite. Porque no solo se debe garantizar el abasto gratuito de fármacos antirretrovirales —que sólo en Jalisco reciben 3,687 personas actualmente— sino las condiciones para que sean más las personas como Luis y menos como Andrea, quienes vivan con el virus. Es decir, que cuenten con todo el apoyo para no abandonar el tratamiento.


En entrevista con MILENIO JALISCO, Van Scott apunta que la lucha de la sociedad civil organizada pasó de buscar un cierre de vida con dignidad para los enfermos de sida, a que todos tuvieran acceso gratuito al medicamento, y ahora a que todos reciben el diagnóstico oportuno y se mantengan bajo control.


“Eso implica que ellos tengan un correcto acompañamiento, seguimiento y vinculación a los servicios de salud. Una persona recién diagnosticada necesita contención de diferentes tipos: emocional, apoyo social, apoyo económico, apoyo espiritual según su credo. […] Bajo un modelo que se conoce como la ‘cascada de la atención’, que empieza desde el diagnóstico del VIH hasta llegar a la carga viral indetectable”, refiere.


VIHas de Vida participa en algunos pasos de esa “cascada” a través de diversos programas gratuitos para las personas que viven con VIH y sus familias. Les brinda información, los orienta, vincula a los servicios de salud y les da consejería y acompañamiento; en especial en la etapa de duelo, que se presenta en el individuo —sin importar si es hombre o mujer ni su condición social— cuando recibe el diagnóstico: usted es positivo.


Cada persona puede vivir el duelo de diferente forma. Aunque por lo común se experimenta gran incertidumbre: si va a morir, cómo va a ser su vida afectiva, si va a poder vivir en pareja, si va a tener vida sexual o si va a poder tener hijos, describe Van Scott.


Por otra parte, se ven limitadas las condiciones laborales, y se debe también sopesar la situación socioeconómica que tiene la persona.


En la zona metropolitana (ZMG) sólo se cuenta con tres Centros de Atención Integral en VIHsida para población sin seguro social: el Antiguo Hospital Civil (HCG), el Hospital Civil Juan I. Menchaca o el Hospital de Zoquipan (HGO), en Zapopan. Los pacientes de todos los municipios alrededor deben trasladarse a estas unidades.


“Es insuficiente, si sabemos que 60% de los casos de VIH/sida de Jalisco se concentran en la ZMG, por lo que algo que necesitamos urgentemente para 2014 es abrir un Centro Ambulatorio para Prevención del sida e infecciones de transmisión sexual (Capasit)”, afirma. Un Capasit es un espacio de la Secretaría de Salud federal que ofrece un modelo integral de atención a los pacientes con el virus.


Impacto del VIH/SIDA


En el mundo

35.3 millones de personas se han contagiado con el VIH


1.7 millones de personas murieron a causa de enfermedades relacionadas con el sida


En México


Ocupa el lugar 15 de casos de VIH/sida en América Latina y el lugar 85 en el mundo


164,422 personas viven con sida y 46,338 con VIH*


82% son varones y 18% mujeres


2,100 infecciones nuevas se presentan por año


En Jalisco

 

4,144 personas están diagnosticadas con VIH/sida de 1983 a 2013**


64% de los casos se concentran entre los 25 y 44 años de edad


18% en mujeres


607 son menores de 19 años


92% adquirió el virus por transmisión sexual


6% lo adquirió vía sanguínea


2% fueron contagios vía perinatal


299 casos de transmisión en el embarazo, parto o lactancia


199 mujeres embarazadas inscritas en el programa Alumbramiento sin Sida


116 niños, hijos de mamás seropositivas están libres del VIH


3,687 personas reciben tratamiento antirretroviral vía Seguro Popular

*Cifras preliminares hasta el 30 de junio de 2013.

**Cifras preliminares hasta el 15 de noviembre de 2013

Fuente: ONUSIDA/Censida con baseen el Registro Nacional de Casos deSida/Registro Estatal de Casos de Sida.Epidemiología SSJ.